Peligra la actividad de comedores y merenderos

Crece la demanda de los pobres y se necesita más ayuda oficial.

Un desolador panorama se está viviendo en los barrios de la periferia ante el crecimiento de los problemas socio-económicos y las dificultades que enfrentan comedores y merenderos para paliar el hambre de un número cada vez mayor de familias necesitadas. Así lo describe la asociación civil Grupo de Ayuda Juventud Unida (GAJU), para cuya dirigencia se trata de tiempos en extremo difíciles, comparables o incluso peores a los del tristemente recordado año 2001, con su dramática crisis nacional.

A todo esto, según la entidad, desde hace un tiempo se ha venido achicando la colaboración en productos alimentarios que venía brindando el Municipio a las organizaciones populares que luchan por garantizar un plato de comida a quienes padecen hambre. Consultadas las autoridades comunales, negaron ayer esta circunstancia. Pero la crisis alimentaria existe y es grave.

Gonzalo Rivas, referente de GAJU, manifestó que los inconvenientes llevaron a que cerrara ya el año pasado el comedor de la toma 10 de Febrero, donde se tornó imposible sostener la actividad por la creciente demanda y la falta de suministros en la medida exigida.

Pero la escasez de alimentos para preparar comidas solidarias se está sintiendo en otros lugares, como en los asentamientos 10 de Febrero, 2 de Agosto, 4 de Agosto, Martín Fierro, Isla Jordán y el barrio Costa Norte. En todos ellos, los merenderos no cuentan con lo suficiente y muchas veces se presenta el drama de tener que acotar la atención ante la imposibilidad de responder a todos los que van para comer algo. “Hay gente que llora”, enfatizó.

Conviene precisar que GAJU es una institución de reconocido prestigio en Cipolletti. Se conformó en 2001 en el barrio Pichi Nahuel y con el tiempo ha expandido su radio de acción a muchas barriadas cipoleñas.

Rivas expresó que, ante la magnitud de lo que está pasando en el plano social, este año harán en septiembre un gran bingo para recaudar fondos y colaborar con los comedores y merenderos populares. Tradicionalmente hacen un solo gran bingo a fin de año pero esta vez tendrán que agregar el de septiembre. Como en pasadas ocasiones, se llevará a cabo en el Círculo Italiano, por sus amplias dimensiones. En el último efectuado en 2017, reunieron 100.000 pesos, que fueron repartidos en distintos barrios carenciados.

En la asociación GAJU están muy preocupados por el deterioro social en los barrios de la periferia. Afirman que hay gente que llora por no tener nada que comer.

Los signos del deterioro social

Falta trabajo y plata

Según GAJU, en los barrios de la periferia tiende a crecer la desocupación y las personas que trabajan no suelen tener sueldos superiores a $11.000, muy por debajo de los $18.000 de la línea de pobreza.

Achicamiento

Se estima que la ayuda alimentaria del Municipio para comedores y merenderos se ha reducido a la mitad. Las entidades populares están en riesgo.

Los niños, siempre

Para los festejos del Día del Niño en agosto, este año no entregará regalos. Privilegiará la comida y dar además alguna golosina.

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