Niegan abortos a animales de más de 1 mes de gestación

La Muni lucha contra la superpoblación de perros y gatos con castraciones.

El Municipio ratificó que su compaña de castrar a todos los animales para reducir la superpoblación que existe en Cipolletti no se detiene. No obstante, la directora del departamento Zoonosis, Gini Zalazar, aclaró que la intervención no se realiza si detectan que las perras o gatas están embarazadas porque de continuar con la cirugía el animal corre mayor riesgo.

Al respecto, explicó a LM Cipolletti: “El procedimiento que hacemos es preventivo, no es abortivo. Hay que hacer esa diferenciación”.Lo expuesto viene a colación de la queja de algunas proteccionistas que criticaron el protocolo por el cual se interrumpe la cirugía si advierten que la perra o gata está preñada, aun después de abrirla y anestesiarla. Según Zalazar, son contados los casos en los que esto ocurre. De forma excepcional, se dio con embarazos casi a término que no pudieron ser detectados antes de la cirugía.

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“En general nos damos cuenta cuando ingresan al quirófano, y rechazamos la intervención. Pero puede pasar que hembras cuyo historial se desconoce, en estado de desnutrición o con otro problemas de salud, no tienen el abdomen abultado ni las tetas hinchadas, y las preñeces no llegan a palparse, no se detectan”, aseguró la veterinaria que trabaja en el quirófano móvil de la municipalidad.

“Si nos encontramos con preñeces chicas, estas se interrumpen. Pero si los embarazos son avanzados, no se puede continuar porque implica un riesgo mayor para el animal”. Gini Zalazar, Directora del Departamento de Zoonosis de Cipolletti

Además, comentó que la gente firma un acta de consentimiento previamente, por medio del cual afirma que su animal no está preñado.

“Si en la práctica nos encontramos con preñeces chicas, estas se interrumpen, ya que no implican un riesgo para la hembra. Pero si los embarazos son avanzados, no se puede continuar con la intervención porque implica un riesgo mayor para el animal. Puede sufrir una hemorragia o una intoxicación por la anestesia. En estos casos es conveniente interrumpir el procedimiento. Se recupera en su casa y no hay mayores problemas. Cuando tiene las crías, esperamos un tiempo prudente y se convoca al dueño para que la esterilice”, se explayó más la especialista.

Reiteró que esto ocurrió pocas veces, y los dueños entendieron las causas y se fueron sin problema. Respecto de los tiempos, se fija un mes de gestación como máximo permitido para cortar con el embarazo del animal. Sin embargo, en la mayoría de los casos en los que se detectó la preñez cuando se estaba operando, el tiempo de gestación habría sido superior.

30 días de gestación es lo máximo para hacer abortos.

Si el tiempo del embarazo es mayor al mes, desde Zoonosis del Municipio creen que la intervención podría generar males mayores a los animales, por lo que se cierra y no se hace nada.

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