El clima en Cipolletti

icon
35° Temp
11% Hum

Marcelo Montero, el Master Chef de Cipolletti

El chef a cargo de la cocina de Bar 1946 y el restaurante de Casinos del Río fue distinguido por la Federación Latinoamericana de Chefs.

La Federación Latinoamericana de Master Chef destacó con una mención especial al chef cipoleño Marcelo Montero por su desempeño en el Gran Premio de Cocina y Pastelería Profesional que reunió a solo 46 participantes de distintos puntos del país, invitados especialmente por su preeminencia profesional.

Montero, quien trabaja actualmente en la cocina de Casinos Del Río y en el pub 1946 -donde funcionó el recordado Bar Cipolletti, aprobó las tres etapas del certamen que se debían superar con elaboraciones en las que impuso su toque de originalidad o “vuelta de rosca”, como señaló uno de los jurados, todos reconocidos expertos del arte culinario.

Te puede interesar...

La presentación de los platos la debieron realizar en producciones audiovisuales debido al contexto sanitario por el coronavirus, por lo que fue un desafío extra.

En la primera instancia preparó un osobuco en una cocción de cuatro horas con una reducción de malbec, acompañado por papas rústicas.

Luego preparó un cordero braseado con vegetales y salsa fiorentina, que lleva espinaca, ajo y crema.

La última exquisitez fue un salmón rosado salteado a la manteca negra con salsa de albahaca y chips de batatas teñidas de remolacha, la que mereció grandes elogios por parte de los evaluadores.

marcelo montero cheff plato.jpg

“Saliste de lo regional y tradicional. Un plato bien pensado y bien ejecutado. Veo colores, técnica de emplatado. Me gusta mucho la vuelta de rosca a una opción más gourmet. Felicitaciones”, expresó una de las especialistas al momento de puntuarlo.

Su buena actuación no solo lo erigió como uno de los mejores animadores del concurso, ya que también le ofrecieron integrarse a la Federación de Master Chef, una puerta enorme que le abrirá oportunidades laborales.

“Estoy muy agradecido por la posibilidad que me dieron, de poder conocer gente nueva, y grandes chefs con los que uno aprende mucho. Gente calificadísima, de primera. La tienen muy clara y son muy generosos con sus conocimientos”, resaltó el cipoleño, que después de casi dos décadas de llevar una vida itinerante siempre entre ollas y sartenes, volvió a su ciudad con un bagaje de experiencias y nuevos sabores que lo dotaron de un estilo ecléctico, muy apreciado en el exigente universo gastronómico.

Miembro de una familia dedicada al rubro comercial, su pasión por la cocina la heredó desde chico, cuando observaba a su abuela Carmen preparar delicias. Luego, en su juventud, se ganó el lugar de cocinero entre su grupo de amigos. Y nunca se alejó de la cocina.

Montero partió de la ciudad hacia Viedma, hace muchos años, donde después de dedicarse al quehacer comercial se le volvió a encender la llama interna y, alentado por conocidos, comenzó a estudiar. Arrancó en la escuela del “Gato” Dumas que funcionaba en la capital rionegrina. Pero fue por más y se mudó a Buenos Aires, donde se especializó con renombrados dentro de la disciplina, como el italiano Donato De Santis, Dolli Irigoyen y Francis Mallmann, quien lo convocó para realizar una pasantía en bahía Manzano, en Villa La Angostura.

En el medio tuvo un paso por Brasil, una etapa que lo marcó y le permitió abrirse a la versatilidad por la variedad de insumos y recursos que aplican en sus recetas, secretos convertidos en aptitudes que hoy pone en práctica en los establecimientos donde se desempeña.

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario