Esta vez, el granizo no dañó la fruta de las chacras locales

Referentes del sector aseguraron que no se apreciaron pérdidas graves por la tormenta. Pueden existir "casos aislados".

El fantasma del granizo asustó a los chacareros, pero esta vez no les arruinó la cosecha. La fuerte tormenta del jueves por la tarde incluyó durante varios minutos la caída de granizo, tanto en la zona urbana como en las chacras cipoleñas. Con las frutas a punto de ser cosechadas, hubo gran temor por las consecuencias, aunque los primeros relevamientos fueron alentadores para los productores.

“Para mí no hay daños, no hizo nada el granizo que cayó. Quizás puede haber alguna chacra que otra, pero en la generalidad, no pasó nada”, dijo el chacarero Eduardo Artero, titular del Consorcio de Riego de Cipolletti.

Te puede interesar...

Horacio Pierdominicci, referente de la Cámara de Productores local, coincidió en el diagnóstico. “A simple vista ya está todo seco y no encontramos daño en la fruta. Algo puede haber en zonas aledañas al puente carretero viejo hacia Neuquén”, indicó.

La primera recorrida luego de la tormenta fue muy diferente a lo que se preveía. El viernes la manga de granizo afectó a gran parte de la ciudad, durante varios minutos. Con las peras en su etapa final de maduración, los chacareros anticipaban que los daños podían ser graves. Sin embargo, las piedras no habrían sido de gran tamaño, por lo que las frutas no resultaron dañadas. Esta vez, el granizo no fue letal para la cosecha de los chacareros cipoleños, como había ocurrido en los veranos previos.

Cosecha a bajo ritmo

En las chacras del Alto Valle, la cosecha de la pera William’s se realiza muy lentamente. De hecho, muchos empleados de galpones de empaque aguardan que los convoquen a trabajar y explican que están en sus casas “porque todavía no hay fruta”.

Si bien hay chacareros complicados económicamente para afrontar los costos de la recolección de la fruta, el problema es otro. En la región, las peras no alcanzaron aún -a nivel general- el tamaño para ser exportadas. Por ello, la cosecha se demora para evitar que la fruta vaya al mercado interno o se descarte para la industria juguera.

Las altísimas temperaturas que se vienen registrando en el Valle no son positivas para el sector, ya que aceleran la maduración y pueden obligar a recolectar las peras antes de que alcancen el tamaño necesario.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario