En las tomas reclaman por el servicio de agua potable

Temen que la baja presión en las tomas genere contaminación.

Ante la posibilidad de que el agua que se consume en los asentamientos pueda estar contaminada y revestir un riesgo para la salud, los dirigentes de la Mesa de Regularización de Barrios Populares renovarán sus reclamos para una pronta mejora de los servicios públicos. Además, se buscará un mayor compromiso del Estado municipal y provincial con los procesos de urbanización, al amparo de la ley nacional 27453, destinada a la normalización de las tomas, villas y barriadas irregulares.

Los referentes se reunieron ayer, en las instalaciones del Club de Leones, con presencia de vecinalistas como Lilia Calderón, la coordinadora de Techo en la región, Belén Burgstaller, y el abogado Jonatan Baldiviezo, presidente del Observatorio del Derecho a la Ciudad.

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Los representantes de las tomas fueron conversando por grupos con Burgstaller y Baldiviezo, a los efectos de que se pudiera tener una mejor comprensión de la situación de cada lugar. En Cipolletti existen 36 asentamientos y barrios irregulares, en los que habita un 20 por ciento de la población local.

20% de los habitantes de la ciudad vive en tomas y tiene problemas con el agua.

Quedó claro en los encuentros que una de las demandas fundamentales de los vecinos se relaciona con la poca presión del agua en sus asentamientos. A partir de esta referencia, se encendieron todas las alarmas por cuanto tal inconveniente figura como una causa fundamental para la contaminación del agua de red, reconocida en diferentes ámbitos nacionales e internacionales.

Así lo dejó en claro Baldiviezo, quien destacó que es la adecuada presión en las cañerías lo que permite que no se produzcan filtraciones y que, si hay alguna rotura, el líquido se derrame al exterior y se evite el ingreso de sustancias y partículas extrañas.

Explicó que, incluso, la empresa Aysa, que abastece a la ciudad de Buenos Aires y sectores del conurbano, tiene una cláusula que indica que se debe sostener determinada presión, sin la cual debe suspender el servicio y proveer a los usuarios de agua envasada. En Cipolletti, las cinco tomas que están en proceso de expropiación (Barrio Obrero A y B, Nueva Esperanza y 2 y 10 de Febrero) presentan el problema.

“Si el agua no llega con la presión normal exigida, es posible que esté contaminada”, sostuvo el abogado, quien destacó que el uso de bombas en los hogares para mejorar el suministro agrava el problema porque la red arrastra así más polución.

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