El museo del tren, por ahora sólo vagones abandonados

El proyecto no avanzó porque no se contó con financiamiento.

“Próximamente aquí recorrido turístico recreativo”, dice el cartel que promociona el paseo del ferrocarril, en uno de los vagones históricos que junta tierra y espera arrumbado convertirse al fin en una confitería, un bar, un museo.

Aunque el Municipio colocó cartelería que indica que en el lugar hay gente trabajando, lo cierto es que el predio luce completamente abandonado, y el proyecto de reciclar los viejos vagones de 1910 no deja de ser por ahora una idea.

Los vagones vienen de Viedma y fueron donados por Jorge Maljasian, el presidente del Tren Patagónico, hace alrededor de dos años, con el fin de que la ciudad le dé un uso cultural, recreativo e histórico. Se trata de dos dormitorios y una cocina que antiguamente eran utilizados por los ferroviarios que arreglaban las vías.

“El proyecto está en un impasse con la Municipalidad, y es desgastante”, sostuvo el tesorero de la Fundación Cabus Trenes, Enzo Martinetto. Lamentó que todavía no pudiesen avanzar con la concreción de dos vagones reciclados para funcionar como confitería y un tercero acondicionado como biblioteca para uso de la comunidad cipoleña. “Maljasian los donó, (Aníbal) Tortoriello puso los camiones para transportarlos, y acá se durmió el proyecto”, acotó el secretario de la Fundación, Ricardo D’Alberto.

Hasta ahí llegaron porque el Municipio no dispone de dinero propio para concretar la iniciativa y elevó a Nación un proyecto más integral, en busca de financiamiento. El proyecto contempla los vagones pero va más allá porque pretende reconvertir todo el vacío urbano que existe sobre la Fernández Oro, incluidas algunas áreas del ferrocarril que podrían utilizarse como estacionamiento.

La fundación Cabus Trenes le había pedido al Municipio que cite a diez industriales de la ciudad para evaluar la posibilidad de que hagan un aporte mensual, pero esa idea no prosperó; y la gestión de Tortoriello salió a buscar dinero a otra escala. “Para ellos es factible que Nación financie el proyecto, pero hasta ahora no hay respuesta y nos sentimos solos, abandonados. Con este y otros proyectos a los que les dedicamos un tiempo enorme y dinero propio, pero no encontramos mucho eco”, expresó Martinetto.

Por caso, mencionó el proyecto de construir un museo del riego y la réplica de una formación que tiene 118 años y simulará una máquina a vapor para llevar a chicos y grandes.

Según dijo el nuevo secretario municipal de Gobierno, el arquitecto Bruno Bordignon, tiene en carpeta el tema y lo va a apurar. “Lo último que tenemos que hacer es no hacer nada, hay que poner manos a la obra”, sostuvo.

La que conoce en detalle el derrotero del proyecto es la arquitecta Sabrina Fernández, a cargo de la dirección de Planeamiento, quien en diálogo con LM Cipolletti, reconoció que no se sabe a ciencia cierta si Nación financiará el proyecto, más allá de que eso es lo que esperan, y cuándo tendrán una definición. Sin embargo, dijo que comparten el mismo interés con la fundación y desde que presentaron el proyecto en la dirección nacional de Centralidades (para la renovación urbana), hace un año y medio atrás, realizan un seguimiento. “El proyecto ingresó a un programa nacional de cinco etapas. Actualmente, está en la etapa tres y se está avanzando”, concluyó la arquitecta.

Quisieron usurpar los furgones

Varias veces intentaron usurpar los vagones. Desde Cabus Trenes responsabilizaron a sus vecinos de El Andén. “Por eso el Municipio tampoco quiere hacer mantenimiento de nada. Desde El Andén hasta los vagones, todo está abandonado por culpa de esta gente”, aseguraron.

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