El merendero de las 1200 convoca cada vez más gente

La ayuda nutricional está a cargo de integrantes del Frente Darío Santillán y hoy atiende a 30 familias, pero se ampliará la atención por la gran demanda.

No hay dudas de que 2016 ha marcado un momento de deterioro de las economías familiares de muchos cipoleños, ya que la desocupación y el parate comercial e industrial han castigado a muchos hogares. Por ello, hace un par de meses el Frente Popular Darío Santillán (FPDS) abrió, a modo de prueba, un merendero infantil en las 1200 viviendas, al que ahora van muchas familias completas, y han decidido ampliar su radio de acción.

El servicio se brinda en dos casas particulares, con un equipo que se encarga de la preparación del alimento y de su entrega a quienes tienen necesidad de complementar la nutrición de sus chicos porque con lo que tienen no les alcanza.

En la actualidad, se están entregando raciones a 30 familias, varias de ellas con una composición numerosa, pero se harán los esfuerzos para llegar a muchos hogares más, para paliar las dificultades para una buena alimentación.

El merendero funciona los martes y jueves, a partir de las 18, y la idea de sus impulsores es poder dar el servicio más días de la semana porque la necesidad existe, es grande y no reconoce un momento en particular. Todo el tiempo existen carencias que enfrentar.

Las familias que concurren se llevan leche con chocolate en ollitas y cantidades de tortas fritas y pancitos cocidos en tuppers. El objetivo principal es asistir a los niños pero siempre hay algo más como para otros integrantes de las familias.

Majo, una de las dirigentes del FPDS, manifestó que actualmente la ayuda la reciben vecinos de las 1200 viviendas y del Barrio Obrero, aunque la política de extensión de la prestación incluirá seguramente a otros sectores poblacionales.

Contó que el servicio se brindará durante todo el verano, pues no se prevé suspenderlo en esta época. Luego continuará durante los meses siguientes del año.

El FPDS es una de las organizaciones políticas y sociales más activas en la ciudad y la región. En el pasado ha tenido fuertes disputas con el Municipio por la ayuda que este se había comprometido a brindarle y que, al no concretarse, hacía peligrar el funcionamiento de sus comedores populares.

También ha protagonizado protestas en los puentes carreteros por distintas reivindicaciones, como lo fue la emergencia social.

El feo fantasma del hambre

Desde los primeros meses del año se viene observando una creciente demanda en materia de alimentos en vastos sectores de la población barrial cipoleña. Así, en el Barrio Obrero el comedor comunitario existente en el lugar debió multiplicar ampliamente sus raciones, en tanto que desde el propio Municipio se reconocía que han crecido los requerimientos de ayuda nutricional de la población. El fenómeno resulta inquietante.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario