El clásico no se jugó y perdió el rugby del Alto Valle
El clásico entre Marabunta y Neuquén RC fue suspendido y la región se quedó sin lo mejor del rugby zonal. El corte de ruta de los chacareros dejó entrever cierta desprolijidades en la competencia de la Unión del Alto Valle. “El objetivo principal de nosotros siempre es jugar”, aseguró Marcelo Cerri, coordinador de La Hormiga.
En Marabunta, el más afectado si se quiere por las medidas de fuerza ya que era el que debía cruzar el puente, siempre hubo disposición para presentarse ayer a las 16, en cancha de los azules. Neuquén siempre puso en duda el encuentro y aún con el puente habilitado no puso ánimo en jugar el partido a tal punto que citó a sus jugadores para cumplir con una jornada de entrenamiento dando como segura la suspensión.
“Hasta el viernes no se sabía si se levantaba el paro y es muy difícil poder organizar un partido con ochenta tipos sin tener esa certeza”, manifestó Diego Manzón, entrenador del Azul.
Jorge Tacco, presidente de la Unión dio su versión: “Desde el sector de competencias lo que buscamos ante esta situación fue preservar que se jugara. Por eso si un partido y más un clásico no se juega, nos genera malestar. Cuando me comunique con Adrián Garnero, presidente de Marabunta, me dijo que sus jugadores estaban dispuestos y cuando hice lo mismo con Andrés Kubli de Neuquén, me dijo que ellos no tenían los jugadores disponibles”.
Las idas y vueltas estiraron una situación que afecta a ambos equipos: la falta de competencia. Tras la eliminación en el Torneo del Interior, Marabunta y Neuquén estuvieron un mes sin competir oficialmente. Cuando se puso en marcha jugaron dos fechas y la actividad volvió a pararse, esta vez por un problema ajeno a la Unión, aunque la inactividad podría haberse disminuido. Catriel y Roca RC sí jugaron, con un triunfo de 37 a 31 de los petroleros.







