El amor, la receta de los futuros médicos cipoleños

Camila y Blas son novios, estudian en la UNCo y atienden a personas trans.

Con la misión no imposible de romper barreras dentro de la sociedad, dos estudiantes de Medicina cuentan su experiencia como participantes del primer consultorio inclusivo de la Patagonia. Camila y Blas son novios hace 4 años y no sólo comparten su amor, sino también las ganas de cambiar el futuro de la medicina. Ambos sueñan con que los próximos jóvenes profesionales estén capacitados para atender a pacientes trans, como lo estarán ellos.

Camila Gardêre tiene 23 años, mientras que Blas Cifuentes tiene 24. Se conocieron en primer año en la Facultad de Ciencias Médicas y se volvieron inseparables. Mientras hablan sobre las historias vividas, se miran a los ojos y se complementan a la perfección. “Empezamos juntos pero después dejamos de cursar las mismas materias y no nos veíamos tanto, este proyecto nos unió más. Tenemos más tiempo para vernos, digamos que el consultorio nos unió”, aseguró Blas.

En un día común, la pareja llega a la vieja sede del hospital para juntarse con el equipo en una sala común y analizan los turnos. Siempre se cita a los pacientes a la misma hora, pero una vez en la sala de espera no aguardan en silencio, sino que se realizan tareas psicológicas y comparten historias. Cuando el médico atiende a la paciente, los estudiantes están presentes para seguir aprendiendo.

“Nos acercamos a la Secretaría de Extensión porque estábamos sensibilizados con el tema, que nos era familiar por un amigo o un allegado, y en cierta forma nos siguió cambiando la cabeza en un montón de sentidos. El grupo ya estaba consolidado pero nos adoptaron desde un principio”, aseguró Blas.

“Espero que el día que seamos médicos nuestros colegas sepan atender a los pacientes de la misma forma que sabemos hacerlo nosotros, y la mejor manera de lograrlo es incorporándose en estas actividades. La sociedad es distinta, las nuevas generaciones están inmersas en otra realidad y creo que es más fácil lograr el cambio hoy. Ya se está formando otro tipo de médicos y el tiempo es ahora”, concluyó Camila.

“Espero que el día que seamos médicos nuestros colegas sepan atender a los pacientes de la misma forma que sabemos hacerlo nosotros”. Camila Gardêre. Estudiante de Medicina

Un consultorio, mucho más que atención médica

El consultorio trans nació a raíz de la preocupación por la falta de acceso a la salud por parte de personas trans, cuya expectativa de vida es de 35 a 42 años.

En el consultorio Claudia Pía Baudracco la atención es integral, no sólo médica sino también psicofísica. Y en la UNCo buscan que los futuros médicos trabajen de esa forma.

El consultorio se forjó durante dos años y comenzó a funcionar en el hospital viejo. Los turnos se otorgan todos los miércoles.

Inauguración del primer consultorio trans de la Patagonia en Cipolletti

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