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La arquitectura rionegrina y la labor de sus arquitectas

El nacimiento de un lugar importante para el desarrollo de la arquitectura en la región. El papel de las arquitectas, importante en esta historia.

Hace un año nos contactamos con arquitectos cipoleños para que nos compartan sus testimonios e historias sobre el nacimiento del Colegio de Arquitectos de Río Negro y la tarea realizada.

Con la ley de la provincialización del antiguo territorio del Río Negro, y a comienzos de la organización institucional administrativa, los gobiernos decidieron acometer la construcción de edificios públicos provinciales, primero, y más tarde las primeras viviendas de interés social. Esto trajo aparejado la llegada de profesionales de la actividad: ingenieros, arquitectos y maestros mayores de obra provenientes de centros urbanos.

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Hasta 1963 el control del ejercicio profesional solo lo realizaban el ministerio de Obras Públicas en sus obras y los municipios grandes: otorgaban una especie de matrícula local que les permitía presentar planos y ejecutar obras.

Ese año, la legislatura rionegrina sancionó la ley 442, que creaba el Consejo Profesional, la institución que permite fiscalizar el ejercicio profesional de la ingeniería, arquitectura y agrimensura en toda la provincia.

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La comisión directiva del Consejo Profesional era quien tenía por ley el poder de policía sobre el ejercicio de la profesión. Es decir que un profesional que quería ejercer en la provincia debía matricularse presentando los títulos habilitantes. A partir del 70, en la zona Andina (Bariloche/El Bolsón) y Atlántica (Las Grutas), el crecimiento del turismo generó un aumento de la construcción de hoteles, edificios de viviendas y cabañas. En el Alto Valle, la concreción en la zona de grandes obras hidroeléctricas (El Chocón/Cerros Colorados), trajo aparejado un crecimiento poblacional de grandes proporciones. El aumento migratorio hizo que se necesitaran obras, construcciones y por ende un incremento laboral sobre todo para los arquitectos, demandados para la construcción de viviendas.

Este crecimiento laboral de los arquitectos se convirtió, a través de sus aportes, en la principal fuente de ingresos del Consejo Profesional. Es así que comenzaron a pensar en acordar una separación de los ingenieros, los agrimensores, los técnicos constructores y maestros mayores de obras, y de esa manera administrar sus propios ingresos.

En 1979 se creó la Sociedad de Arquitectos de Río Negro, a partir de la inquietud de colegas cipoleños y roquenses, como una herramienta gremial por fuera del Consejo Profesional. Desde allí comenzaron a diseñar las estrategias de desvinculación.

El clima político que se vivía en el país a partir del regreso a la democracia en 1983, hizo incrementar el deseo de independencia profesional, y desde la Sociedad de Arquitectos de Río Negro se trabajó intensamente en esa dirección. Se realizaron reuniones con diputados provinciales, se elaboró un borrador de la ley con la valiosa ayuda del legislador Francisco Bezich y, luego de muchas horas de trabajo, fue presentada ante la legislatura provincial, que la sancionó el 02/07/87 y la promulgó el 16/07/87 como Ley 2176.

El colegio de arquitectos

En esta etapa es inestimable la participación del arquitecto Carlos Diamante, “El Master” como lo llamaban sus colegas cipoleños, tanto en la elaboración del texto de la ley como en los contactos con legisladores y colegas de otras seccionales.

Promulgada la ley, se llevó a cabo la separación de expedientes y los trámites administrativos correspondientes: quedó en manos de la Justicia el reclamo de la parte económica y división de bienes habidos.

Las autoridades iniciales fueron designadas por el Poder Ejecutivo hasta tanto se llevasen a cabo las primeras elecciones, y además se nombró a los responsables en la negociación por la división del patrimonio con el Consejo Profesional.

Ya como colegio organizado, los resultados se fueron viendo: cursos de capacitación profesional, actualización administrativo—comunicacional, mejoramiento edilicio y de equipamiento, inserción en organismos gubernamentales y en la sociedad, participación activa y permanente en FADEA, interrelación con colegios vecinos, concreción de importantes concursos de anteproyectos, y por supuesto las tradicionales fiestas anuales entre “colegas arquitectos”.

Cuando por ley se creó la IV Circunscripción Judicial (Alto Valle Oeste) se adoptó la misma postura y se creó la seccional IV con sede en Cipolletti con jurisdicción desde Fernández Oro hasta Catriel.

Hoy la Seccional IV transita los días en el local habido de la división del Consejo Profesional y que, a la luz del crecimiento de la matrícula, ya resulta insuficiente. Es por ello que, durante 2016, apenas asumido el intendente Aníbal Tortoriello, el Colegio ofreció la recuperación edilicia de un inmueble céntrico, construido a principios del 1900, que fuera en su momento la importante tienda Diente de Oro.

La edificación se encontraba en posesión Municipal desde hace varias décadas, y, por falta de uso y mantenimiento fue deteriorándose con el correr de los años: solo quedaron en pie las fachadas y algunas paredes interiores. El Colegio aceptó la cesión por 99 años, comprometiéndose a realizar las tareas necesarias a fin de sostener la fachada y luego, mediante concurso regional, a contar con el anteproyecto de la nueva Sede del Colegio, tareas ambas que ya se cumplieron.

La tarea de las arquitectas

Este año las mujeres arquitectas pertenecientes del colegio publicaron un escrito que reivindica este trabajo, antiguamente ejercido solo por hombres. Sabido es que el rol de la mujer se vio relegado en todas las profesiones durante siglos. Las primeras mujeres arquitectas con trabajo y sacrificio se han ganado un lugar importante en el rubro. Eso es para celebrar, si bien está claro que les quedan muchas luchas y trabajo por hacer.

En el Mes de la Mujer homenajeamos a estas arquitectas luchadoras por la igualdad, los derechos, el trabajo que, desde el Colegio de Arquitectos de Río Negro, ponen en valor ese camino y el trabajo de todas las que no están por nosotras y por las que vendrán. Sigamos transformando. Creando y potenciando redes para lograr la igualdad” manifestaron.

Nuestro saludo y homenaje a estas profesionales femeninas que defienden y honran su labor de todos los días.

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