Cambio de tendencia: crece la cantidad de comercios

Desde agosto hubo un leve repunte de la actividad en la ciudad.

Cuando todo pareciera indicar que los comercios atraviesan una situación de descalabro, porque todo sube, la presión impositiva es infernal, la capacidad de consumo se achica y crece la informalidad a través de las redes sociales, hay números fríos que maneja la Municipalidad que indican un repunte en la actividad comercial que se integra al circuito legal: hay 48 comercios más que a fines de 2017.

Después de agosto pasado, cuando 49 negocios pidieron la habilitación, pero más de cien bajaron la persiana, las altas fueron superando a las bajas que registra la dirección de Comercio. Incluso durante los meses de verano. El Municipio advirtió que en enero se produjeron 37 altas, contra 16 bajas, y 16 altas en febrero, contra 14 bajas. La tendencia se sostuvo en marzo.

“Viendo los números fríos, el balance que hacemos es positivo. Es decir, hay un repunte que todavía no podemos analizar por qué se produce”, indicó el coordinador de Comercio, Darío González. El funcionario agregó: “Cerramos el 2017 con 3706 comercios y a la fecha tenemos 3754”. Esto representa un aumento del 1,2%.

No obstante, reconoció que la mayoría de los comercios que piden la habilitación son chicos, muchos de ellos kioscos, despensas, verdulerías, consultorios y otros rubros. Prácticamente no hay grandes superficies o emprendimientos comerciales que abran sus puertas. Y advirtió que las bajas se registran principalmente en el radio céntrico o calles troncales como Don Bosco, Mengelle y La Esmeralda, debido a que los precios de los alquileres se fueron a las nubes hace tiempo. “También puede ocurrir que la gente achica sus negocios y pide el traslado o cambia su razón social”, indicó el coordinador municipal.

En la Muni aseguran que una de las causas es el fuerte control de los puestos de venta callejera, considerados una competencia desleal.

Venta callejera

Paralelamente, los inspectores municipales han librado una batalla contra los puestos de venta callejera para regularizar la actividad y evitar la competencia desleal. “Se redujo prácticamente en un 80 por ciento”, sostuvo González. Consideró que se llega a este resultado por los controles rigurosos que llevan a cabo los inspectores, y un ejemplo es la calle La Esmeralda.

Indicó que todavía quedan algunos nichos de difícil erradicación. Por caso, los vendedores de la vereda de La Anónima. Sin embargo, el funcionario destacó que la regularización de la feria del trueque en Don Bosco está muy avanzada y varios comerciantes pasaron a pagar un monotributo.

“Lo que no queremos es que se instalen ocupando un lugar fijo. Pero pueden deambular vendiendo sus productos”, cerró.

“Puede ocurrir que la gente achica sus negocios y pide el traslado o cambia su razón social. Cerramos el 2017 con 3706 comercios y tenemos 3754” . “Viendo los números fríos, el balance que hacemos es positivo. Es decir, hay un repunte que todavía no podemos analizar por qué se produce”.Darío González, Coordinador de la dirección de Comercio

48 es la diferencia positiva desde diciembre.

La ciudad está recuperando los locales que cerraron en agosto. Los nuevos locales son chicos y de rubros muy variados, según el Municipio.

80 es el porcentaje en que cayó la venta ambulante.

Es una estimación de la dirección de Comercio, que fijó como blanco a los vendedores callejeros y realiza constantes operativos para impedir su actividad.

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