Armó su boda a pura estafa y podrá ir preso

Un español compró desde mesas y sillas hasta cajas de vino, whisky y costillares.

En menos de un mes se dedicó a comprar todo lo necesario para su gran casamiento, desde juegos de mesa y sillas hasta decenas de botellas de whisky, champagne y vino y, por supuesto, costillares para la cena. El único detalle es que el español, que se presentaba con una tarjeta de crédito de un banco internacional, era en realidad un estafador, que se aprovechó de cuatro comerciantes bajo la modalidad de estafa offline.

Ayer se realizó una audiencia en la que el juez Diego Piedrabuena avaló el pedido de la fiscalía y elevó la causa a juicio contra Joseba Fernández, acusado por cuatro estafas mediante la modalidad offline.

Según manifestó el fiscal Marcelo Silva, a través de una investigación del departamento de Delitos Económicos pudieron dar con Fernández, vinculado también con una estafa de las mismas características en Allen.

El golpe de suerte lo dio el año pasado, cuando con una tarjeta de crédito en mano -emitida por un banco extranjero- realizó transacciones mediante la modalidad offline al momento de pagar.

De esta manera, y tras ganarse la confianza de las víctimas, Fernández introducía un código numérico en el posnet que simulaba una operación en línea, pero en verdad dejaba el sistema offline.

Luego, cargaba el botín en la misma Ford Ranger en la que circulaba fingiendo ir a su supuesto casamiento.

La primera estafa la cometió el 3 de marzo del año pasado, alrededor de las 11:30, cuando “compró” 40 botellas de whisky, 15 cajas de vinos y 10 de champagne, por un total de 31.200 pesos.

Animado por el éxito de la maniobra, a los 15 días se presentó en otro comercio y adquirió una mesa de algarrobo de dos metros y seis sillas por un precio de 16.300 pesos.

El 24 de marzo, Fernández volvió al ataque de otro comerciante desprevenido, el dueño de un autoservicio, de donde salió con costillares y mercadería por un costo total de 11.739 pesos.

Finalmente, tres días después, cerca de las 11, el acusado fue a otro negocio y se alzó con otro juego de mesa y sillas de algarrobo por un valor de 30 mil pesos. Debido a la pretensión de pena por dichos delitos, se solicitó que Fernández sea juzgado por un tribunal unipersonal. Ahora, resta que se fije la fecha del juicio.

Lo denunció tras la noticia en LMN de una estafa anterior

El 6 de abril de 2017, la fiscalía acusó a Mario Busto, un pintor del barrio San Lorenzo, y a el español Joseba Fernández, que reside en el barrio Ferroviario, por haber estafado a cuatro comerciantes en una suma cercana a los 100 mil pesos.

Ese año, en marzo, los estafadores concretaron la compra de dos cortadoras de fiambre por 55.000 pesos.

Luego, el 3 de abril, dieron tres golpes más. Ingresaron a dos comercios de calle Antártida Argentina, separados por unos 150 metros entre sí. En Motos Fanello compraron dos cubiertas, rodados 19 y 21, por 5500 pesos, según consta en la denuncia; mientras que de FyR Carnes se llevaron distintos cortes, entre ellos dos costillares, embutidos y pollos, por un valor de 5800 pesos.

Finalmente, el cuarto golpe lo concretaron en un comercio de Añelo, en el que compraron ocho cubiertas por un valor de 30.900 pesos. En todos, la firma y el documento del español eran falsos.

Tras el seguimiento que se les realizó, se establecieron sus direcciones y con las órdenes de allanamiento se procedió a su detención.

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La estafa "offline" con tarjeta de crédito fue de casi 100 mil pesos

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