Una apuesta por los pequeños vitivinicultores
En la provincia ya se trabaja para distribuir cinco millones de pesos entre productores y bodegueros.
Con el objetivo principal de brindar un respaldo al pequeño y mediano vitivinicultor, se trabaja desde hace un tiempo en la provincia en la promoción del Programa Nacional de Apoyo a la Cadena de Valor Vitivinícola. De la mano de Aportes No Reintegrables (ANR) y créditos, se busca que los productores puedan reconvertir sus plantaciones y reparar la vieja maquinaria. De forma simultánea, se brindará un apoyo económico a los bodegueros para inversiones en infraestructura y capital de trabajo.
Las carpetas de los primeros interesados en el plan ya están siendo analizadas por una comisión que se formó con integrantes de organismos estatales y entidades como el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
En el caso de Río Negro, serán distribuidos un total de cinco millones de pesos.
La Mañana de Cipolletti tuvo oportunidad de conversar mano a mano con el titular de la Dirección de Vitivinicultura de la provincia, Walter Carlos Podlesch, quien se encargó de explicar los alcances del programa productivo y a la vez, brindar algunas precisiones sobre el panorama actual de la actividad en los valles.
De manera inicial, el funcionario provincial puntualizó que el dinero “son fondos otorgados por Nación, por un decreto que hizo la Presidenta. Son los reintegros por las exportaciones de los vinos, que pagan el cinco por ciento de derecho de exportación; el 50 por ciento de esos reintegros, que vendría a ser el dos y medio por ciento, se vuelca de nuevo a la actividad, a la viticultura y se distribuye entre todas las provincias vitivinícolas del país. Participan Mendoza, San Juan, La Rioja, Salta, Río Negro y Neuquén. Para eso, han hecho una distribución equitativa, acorde a la superficie y la cantidad”.
Subprogramas
A la hora de evaluar las condiciones particulares de Río Negro y su realidad vitivinícola, la Dirección que preside Podlesch y los demás organismos que la acompañan en la implementación del Programa nacional, consideraron oportuno hacer una división de acuerdo a las necesidades de los destinatarios del financiamiento. En este marco, se decidió enfocar la ayuda en la reconversión varietal, reparación de maquinarias, reconversión tecnológica de bodegas y financiamiento de capital de trabajo.
Respecto de las plantaciones y su renovación, Podlesch señaló que “el plan es para todos los vitivinicultores de Río Negro que tienen ya viñedos implantados. Por ahora, no es para plantar nuevas cantidades de hectáreas, sino simplemente para aquellos que tienen sus viñedos, pero que no tienen las variedades demandadas comercialmente en este momento. Las puedan reconvertir y para ese fin, el subprograma otorga la posibilidad de que si el viñedo está en buenas condiciones, se evalúa si se puede injertar con variedades nuevas o si de acuerdo a la evaluación técnica, el viñedo está muy decrépito y decaído, se aconseja arrancar y plantar de nuevo, esa misma superficie”.
Para el tema maquinaria, se dirige “a aquellos productores que tienen las rastras, las curadoras, los tractores viejos, que puedan hacer una reparación de los mismos, es decir, que le puedan reparar el motor, el tren delantero, las cubiertas, que le pueden cambiar el disco a la rastra, etcétera”, detalló el funcionario provincial.
Tanto para la reconversión varietal como la renovación de la maquinaria se prevé la entrega máxima de 30.000 pesos como ANR y y el productor deberá resolver cuánto dinero destina a cada rubro.
Para bodegas "viejas"
En lo que se refiere a las bodegas, el programa tiene el fin de ofrecer financiamiento a los pequeños y medianos emprendimientos. “Les vamos a dar una mano a las bodegas más viejas, no es para las bodegas exportadoras”, aclaró Podlesch.
Después, comentó que las firmas favorecidas serán aquellas que “hayan recibido uva por lo menos en las últimas tres cosechas, que es 2008, 2009 y 2010, es decir, bodegas que están en plena actividad y que tienen que hacer una reconversión tecnológica, cambiar el equipo de molienda, porque son muy viejas las moledoras o porque están desactualizadas, que puedan reparar piletas, arenar y pintar con pinturas de epoxi. Si elaboramos una buena materia prima, que sea con la maquinaria acorde, con las normas de higiene mínimas y elementales para poder conservar el vino elaborado”.
También, remarcó el funcionario, el dinero del aporte es “para aquellos que necesiten para fraccionamiento, reconvertir la bodega, mejorar la elaboración y la conservación de los vinos. Hay bodegas que tienen problemas con los efluentes industriales. Por supuesto, cada empresa después decide o prioriza gastos; hay gente que está orientándose al cumplimiento de las buenas prácticas”.
Los ANR para las bodegas que pretenden una reconversión tecnológica llegan a los 100.000 pesos.
Finalmente, el único caso que se programó como crédito es el financiamiento de capital de trabajo. “Tenemos un cuarto subprograma para incorporación de capital de trabajo, para aquellos que están fraccionando, ver la posibilidad de que compren botellas, corchos. Va a ser como crédito, a tasa cero, con un año y medio de devolución y con un sistema que estamos tratando de instrumentar”, manifestó Podlesch.
Los préstamos llegarán a los 30.000 pesos y el solicitante se encargará de presentar una garantía que podría ser un determinado volumen de vino en su bodega.
El director de Vitivinicultura no se olvidó de hacer una referencia a los responsables de la coordinación del programa y resaltó que “hemos hecho una comisión evaluadora respecto de lograr un control de destino del dinero. Para ese fin, hemos tratado de convocar a todas aquellas instituciones que están relacionadas con la actividad", con la participación de organismos gubernamentales, educativos, técnicos y los propios productores.
"No hay un recambio generacional"
El responsable de la Dirección de Vitivinicultura de la provincia destacó la "mística" de la actividad productiva.
En el análisis de la vitivinicultura regional, el titular de la Dirección relacionada directamente con la actividad, Walter Podlesch, planteó el difícil panorama que se vive desde hace años y advirtió que “no hay un recambio generacional”. El funcionario precisó que en el transcurso de la inscripción de los interesados en acceder a los fondos nacionales se encontraron con varios productores mayores de 60 años, que en tren de confesiones no dudaron en expresar que “es la primera vez que me dan algo”.
Asimismo, el funcionario provincial rescató que la vitivinicultura “tiene algo de mística, hay una parte sentimental que permite desarrollar estos proyectos: hay un notable movimiento de vinos artesanales”.
Podlesch estimó que hay unas 1.700 hectáreas de viñedos en la zona valletana, aunque “hay bastante menos en condiciones de trabajo” y resaltó que “hay cuatro, cinco productores genuinos, que viven exclusivamente de la viña”.
El titular de la Dirección de Vitivinicultura mostró su conformidad por el programa y enfatizó que "ojalá pudiéramos continuar".








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