Sin freno a la contaminación
La contaminación del canal de Los Milicos derivó en dos amparos judiciales y en sentencias favorables para los vecinos del barrio Labraña, quienes son los principales afectados por la concentración de sustancias tóxicas en el curso de agua que corre junto a la Ruta 151 y se desvía hacia el río Neuquén por los barrios que dan a la costa.
A los amparos de las empresas sancionadas se sumó una disputa entre la Justicia y el gobierno provincial, que demorará la confirmación de los plazos en los que se deberá sanear el canal, que actúa como desagüe del sistema de riego de las chacras.
La Justicia cipoleña había ordenado al DPA la realización de distintos trabajos para reducir el nivel de contaminación del agua y endurecer los controles sobre las empresas que vuelcan efluentes al cauce, ya que aún se desconoce quién lo contamina.
Sin embargo, la Provincia cuestionó la resolución y la Procuradora General, Silvia Baquero Lazcano recomendó a los jueces hacer lugar a los planteos y anular el fallo. La funcionaria cuestionó la prueba que utilizó la magistrada local Soledad Peruzzi y estimó que vulneró el derecho a defensa de los implicados.
La posibilidad genera preocupación en el lugar ya que se demorarían los tiempos de solución a un problema que lleva más de una década y genera graves consecuencias. En la zona, hay numerosos niños con problemas respiratorios y el fenómeno se atribuye a la presencia de metales pesados y potentes químicos que fueron hallados en el agua que Los Milicos transporta hacia el río. “El olor es insoportable”, aseguran en Labraña y las tomas ubicadas al sur de la Ruta 22, que conviven a diario con la pestilencia.
La Justicia local, a través de los dos amparos, había ordenado a todas las empresas ubicadas junto a la Ruta 151 que presentasen planes de remediación de la contaminación y al Estado que garantice el tratamiento del 100 por ciento de los efluentes cloacales de la ciudad.
Sin embargo, hasta ahora, ninguna de las dos exigencias se habrían cumplido y la recomendación de la Procuradora hasta las eliminaría. Todo volvería a cero, después de más de una década de lucha por parte de los vecinos.
CIFRA
10 años lleva el reclamo de los vecinos.
La contaminación del canal de Los Milicos se comprobó hace más de una década, pero hasta el momento no hubo una definición concreta al reclamo de los habitantes del barrio Labraña.







