Otra vez violencia en un centro de salud: el personal tomó medidas
Tras un violento episodio entre pacientes, el personal sanitario decidió trabar las puertas y reorganizar el ingreso al centro.
Los centros de salud barriales fueron concebidos como espacios de contención, cercanía y cuidado. Sin embargo, una realidad cada vez más cruda se instala en sus pasillos y salas de espera: la violencia. En Allen, dos episodios recientes pusieron en jaque la seguridad del personal sanitario y encendieron una alerta que el sistema no puede ignorar.
El CAPS del Barrio Progreso tomó una decisión inédita y contundente. Ante un episodio de inseguridad protagonizado por vecinos que acudieron al lugar en busca de atención, el personal del centro resolvió restringir el acceso libre a sus instalaciones. Las puertas, que históricamente permanecían abiertas como símbolo de accesibilidad sanitaria, comenzaron a mantenerse trabadas.
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El propio centro difundió la medida a través de sus canales oficiales. "Estimados vecinos, por razones de seguridad y ante sucesos ocurridos, las puertas del CAPS permanecerán con traba de seguridad. Deberán golpear para ser atendidos", comunicaron los trabajadores mediante su perfil en Facebook, con una claridad que revela tanto la gravedad de lo ocurrido como la voluntad de no interrumpir el servicio.
El desencadenante fue un enfrentamiento entre pacientes dentro del propio establecimiento, situado en calle Puerto Argentino, entre Colombia y Brasil, en la zona noreste de Allen. El consumo de sustancias fue identificado como el factor común que precipitó el altercado, que si bien no dejó heridos entre el personal, sí generó un clima de tensión y desprotección difícil de ignorar.
Una intervención policial como respuesta urgente
La magnitud del incidente obligó al llamado de la fuerza policial para restablecer el orden. No se trató de un simple cruce de palabras: fue una situación que escapó al control del personal sanitario y que requirió de la intervención de los uniformados para ser contenida. En ese contexto, la traba en las puertas no fue un capricho institucional, sino una respuesta proporcional y razonada ante una amenaza concreta.
El equipo de salud también aprovechó la comunicación para aclarar que cuentan con un canal de difusión por WhatsApp para consultas, y que no se aceptan llamados al número personal de los agentes. La atención continúa, pero bajo nuevas reglas impuestas por una realidad que nadie eligió.
El antecedente: violencia física en el CAPS Bifulco
El episodio del Barrio Progreso no ocurre en el vacío. En abril, el CAPS Bifulco —también en Allen— fue escenario de un hecho aún más grave que marcó un punto de inflexión en la percepción del riesgo laboral en el sector sanitario. Un hombre encapuchado ingresó al centro alrededor de las 7:30 de la mañana y agredió físicamente a una enfermera, tomándola de los brazos con tal violencia que le provocó moretones y un intenso dolor en la muñeca.
El agresor escapó del lugar, aunque olvidó su casco dentro del establecimiento, un detalle que grafica tanto la impunidad con la que actuó como la urgencia con la que huyó. El hecho fue denunciado públicamente por el propio CAPS a través de sus redes sociales, en un comunicado que no buscaba solo informar, sino también visibilizar una problemática que avanza silenciosamente sobre los trabajadores de la salud.
Una vulnerabilidad que no puede naturalizarse
"Más allá del dolor físico, lo que queda es la sensación de vulnerabilidad y miedo. La inseguridad que vivimos a diario no es algo lejano, nos atraviesa también en nuestros lugares de trabajo, donde estamos para cuidar a otros", expresó el comunicado del CAPS Bifulco.
El mensaje concluyó con una exigencia que debería resonar en cada nivel de decisión política y sanitaria: "No podemos naturalizar la violencia. Necesitamos garantías de seguridad para seguir desempeñando nuestra labor con la tranquilidad que merece la salud de nuestra comunidad". No es un reclamo corporativo. Es la voz de personas que van cada día a cuidar a otros y que vuelven a sus casas preguntándose si estarán seguros al día siguiente.
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