Escuela para chicos con capacidades especiales se "viene abajo" y están sin clases
La directora de la Escuela Laboral 7 de Cinco Saltos expone la delicada y grave situación. "Todos los años la misma historia y encima nos tiran a las familias en contra", disparó.
A raíz de los graves problemas edilicios, la Escuela de Formación Cooperativa y Laboral 7 de Cinco Saltos destinada a alumnos con capacidades especiales se encuentra sin clases desde la semana pasada y su directora fue muy crítica con el Ministerio de Educación y reclamó la construcción de "un edificio nuevo".
“La Escuela Laboral 7, literalmente se viene abajo”, publicó en su cuenta de facebook Unter Cinco Saltos, en alusión a las pésimas condiciones del establecimiento educativo. A ello se le suma que el servicio de transporte escolar “está cortado por falta de pagos”.
Vanina Nieva, la máxima autoridad del colegio denunció que la angustiante situación es recurrente y dijo que ya están hartas de la falta de soluciones y de que se los subestime “como institución y seres humanos”.
“Estamos sin clases desde el 3 de septiembre a la tarde, hoy -por este jueves- ya son 6 días. Se dice que se va a arreglar, pero no hay miras de nada. Por lo pronto se habla de trasladar a diferentes instituciones a los chicos, pero no es fácil de ejecutar, son adolescentes y jóvenes con distintas discapacidades y tienen sus espacios ambientados, hay que anticiparle esta situación… Necesitan una rutina, toda esta anticipación”, aseguró.
Se quejó, asimismo, por las demoras y la desidia para resolver un problema de “vieja data”. “Son reclamos que se vienen haciendo hace tiempo, el techo y la infraestructura general empeoró. Los dos baños, el sector de la secretaría, la dirección y espacios de los equipos técnicos están a la miseria. Lo llamativo es que el edificio años atrás se inhabilitó para otras instituciones, cómo sería, ¿para unos no está habilitado y para otras pero si?”, lanzó sobre la polémica disparidad de criterios.
La pausa forzada indignó al entorno de los alumnos y la directora se puso en la piel de las familias. “Están super enojadas, no es el primer año que pasa. El único espacio que tienen los chicos es la escuela, lo único que logra el ministerio es dividir, que la familia se enoje con la escuela y las docentes, que crea que somos los culpables de que no haya clases. Nos pone en contra a todos. El gobierno es el responsable de garantizar la seguridad, no están las condiciones dadas”, lamentó visiblemente molesta.
“Todos los años la misma historia, hay una obra prevista en el techo, el Estado dio un presupuesto para el techo, pero ahora no se puede hacer si las paredes tienen peligro de derrumbe… Deberían hacer un edificio nuevo, esto no da para más. El monto que se va a otorgar para realizar el techo, los millones que van a gastar allí digo, hagamos un edificio nuevo”, sugirió.
Encima, los alumnos de la escuela sin transporte
“Están sin transporte y el 80 % de nuestros estudiantes se trasladan en transporte escolar. No se le paga lo que corresponde al transporte, el discurso del Ministerio es otro. Nos costó un montón que trabajaran con la institución de esta empresa y ahora no les cumple. Esto es estresante”, señaló.
Por otro lado, cuestionó la decisión de obligar al personal docente a asistir igualmente al establecimiento en las circunstancias desfavorables descriptas.
“Para nosotros parece que está apto el edificio, no seríamos seres humanos. Si no venimos, esto termina en persecución. Estoy reunida con todo el equipo de trabajo, me pondré en contacto con el supervisor para ver cuál es su acompañamiento en esta situación y con el Consejo Escolar y pensar las posibles decisiones. Del 2020 todos los años una misma situación, el año pasado casi dos meses sin clases por problema de gas, caen dos gotas y se tiene que suspender, tema cloacas, las paredes…”, enumeró las adversidades.
“Esto se sostiene por el esfuerzo de este equipo educativo. Nuestros jóvenes necesitan recursos. Muchas veces las docentes dejamos nuestras familias y realizamos actividades para conseguir elementos, materiales, todos esos recursos que no nos brinda el ministerio”, finalizó enfurecida y con justa razón.







