Pancho, el cura futbolero que reza por el Ciclón

Chicanas en las misas y anécdotas de tablón del hincha más fiel.

“Hay que ser buenos con todos, aunque sean de Boca...”, aconseja en plena misa con ese estilo descontracturado que lo caracteriza. Pone cara de pícaro y logra que hasta los fieles xeneizes celebren su ocurrencia. Lo toman como de quien viene: un padre Santo.

El escudo azulgrana no pasa inadvertido en la sotana blanca. En ocasiones, incluso, luce debajo de ella la camiseta de su querido Ciclón. El popular padre Pancho, de la iglesia San Pablo de Cipolletti, es acaso el cura más futbolero del Alto Valle.

Al revés de lo que sucede en la iglesia, esta vez se “confiesa” el sacerdote, que le cuenta a LM Cipolletti ese amor tan grande como su fe por el club de Boedo. Una entidad emparentada a los párrocos desde su creación, ya que fue fundado por el padre Lorenzo Massa y su hincha más famoso es el papa Francisco. “San Lorenzo para mí es una pasión grande. Lástima que a veces se superponen los partidos con la misa, y ahí miro las repeticiones”, admite Néstor Vicente, el hombre que en su vivienda atesora camisetas antiguas, como las que usaron sus ídolos Pipo Gorosito, Pampa Biaggio y el Beto Acosta, entre otros dioses azulgranas.

Rezo por vos, Ciclón

La devoción del padre Pancho por su equipo no deja de sorprender. Al punto que admite: “He rezado muchas veces por San Lorenzo. Sin ir más lejos, el año pasado, que jugaba con Boca un partido clave que ganamos con el gol de Matos 1 a 0 en La Bombonera. Tenía misa en San Pablo a las 10, a las 17 en el Puente 83 y a las 19 en El Manzanar. Fue regalo de Dios que cayó otro cura y me dijo ‘si querés, te celebro alguna’ y le dije ‘sí, la de las 19’. Me vine, cerré todo, estuve rezando y escuché el partido. Me paraba, me sentaba de los nervios… En el comedor de la casa tengo la imagen de María Auxiliadora, que tiene los colores de San Lorenzo”, revela cómo vive en la intimidad los partidos. “Regálanos el gol nuestro de cada domingo” ¿pedirá al cielo?

Ahora usa una venda que le cubre parte de su cabeza, ya que se sometió a una delicada cirugía por un tumor cerebral benigno. Blanquea que una de las pocas e insólitas cosas que le consultó al médico antes de la riesgosa intervención fue “si en el equipo de profesionales había un hincha de San Lorenzo. Por suerte, sí”, tiró. El tumor fue extirpado, pero el sentimiento azulgrana no se lo podrán quitar por los siglos de los siglos.

Con el Jesús en la Boca

“Por los ‘90 les ganamos a Boca en Vélez. Vivía en Buenos Aires y viajaba en la línea 172. Por Juan B. Justo subió la hinchada de ellos y se puso pesado el clima. Venía con el brazo levantado y se me veía la pulserita de San Lorenzo. Alguno empezó a decir ‘acá hay olor a cuervo’, así que para salvar la vida me bajé antes”. En el 2001, cuando el Cuervo salió campeón, él no se quiso perder los festejos y llegó tarde a una misa. Ahí también, pecó de fanático.

¿Cómo vive el fútbol del Alto Valle?

Néstor Vicente, conocido popularmente como el padre Pancho, llegó hace muchos años al Alto Valle, donde se hizo hincha del Trueno Verde. “A poco de llegar a la región estuve cinco años en Fernández Oro, me tocó ir a bendecir la cancha y me encariñé. Lo adopté como mi segundo equipo. Cada tanto iba a ver los partidos y a los jugadores les dije ‘yo rezo por ustedes pero no me hagan laburar al pedo’. En Cipo fui a bendecir las instalaciones de San Martín. Tengo esos dos clubes pero uno también quiere que al Albinegro le vaya bien”, confesó. El fútbol -contó- también forma parte de los proyectos que impulsa desde la Parroquia, destinados a los pibes del valle.

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