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“No hay pruebas de nosotros porque no la matamos”

La causa Zerdán va a un segundo juicio y Juan Manuel Aguirre mostró su enojo.

Gustavo Arroyo

Conocido el fallo del Superior Tribunal de Justicia de la provincia de ir hacia el segundo juicio oral por el crimen de la bioquímica Ana Zerdán, uno de los acusados, Juan Manuel Aguirre Taboada, decidió hacer públicas sus sensaciones. “Soy el único que quiere saber y que quisiera ir hasta el final para saber quiénes la mataron realmente”, explicó, más allá de su pesimismo en cuanto a la investigación.
De camisa, jeans y botines negros, con varios ejemplares impresos de su blog www.cronicascasozerdan.blogspot.com, Aguirre visitó la región en los últimos días con la intención de contar su verdad sobre la causa penal que el próximo mes cumplirá 16 años sin ser esclarecida. Desde que se inició la investigación y apareció como uno de los imputados junto a su padre Juan Carlos, siguió de cerca el contenido de las fojas del abultado expediente engendrado por la Policía y la Justicia. Por este motivo, no deja pasar nada por alto y remarcó que “se debe identificar la huella, la huella está para ser investigada”. Esta prueba surgió en el escenario de los hechos y no pertenecería a los Aguirre, sino a una tercera persona.   
Molesto por la permanente sospecha sobre su padre y él, remarcó: “No hay una prueba en contra nuestra. Yo estoy anexado, no había ni argumentos para procesarnos”.

Pruebas
A la hora de describir sus sensaciones, Aguirre no dudó en señalar que “son malas, todas malas”. “Nosotros estamos procesados hace 15 años cuando nos inculparon por una huella que decían era de mi padre y ya se corroboró que no era de él; la mayoría de los peritos, salvo Gendarmería, dictaminó eso y luego se le inició un falso testimonio a Gendarmería por ese peritaje”, manifestó.
Enfático, se preguntó: “¿Se habla acaso en esta causa de pruebas? No las hay, pero no las hay ni de quienes la mataron ni de nosotros, porque nosotros no la matamos. Ahora lo único que persigue esta causa es dictar un veredicto sobre nosotros”.
Sobre su padre, Aguirre planteó su endeble salud y subrayó: “Se puede morir mañana, tiene cinco by pass, va y viene su salud. Por supuesto, está agotado, él nunca se fue de Cipolletti y me dijo a mí: ‘Yo me voy a quedar acá hasta que la Justicia me declare inocente, para que todos aquellos que me miraban de mala manera ahora bajen la vista porque soy inocente”.
El segundo juicio está lejos de tener una fecha programada y se especula que podría desarrollarse en el primer semestre del 2016. Para Aguirre, en la sentencia sería lógico que los “vuelvan a declarar inocentes”. Y apuntó: “Como intenté hacer el año pasado, pedí citar a 14 testigos más. De esos testigos, dos de ellos nombran a un  tercer testigo como posible autor del hecho. Eso tampoco nunca se investigó, lo que pasa que no estamos hablando de una persona cualquiera y eso quedó en aguas de borraja, eso sumado a la huella, eso sumado a que en esa época en Cipolletti había internas radicales y los radicales al ganar las internas se aseguraban la municipalidad, hay algo por ahí que nunca se investigó y está en el expediente, antes de la foja 400”.

Un proceso a  lo kafka
Cipolletti, marcada por los femicidios

Juan Manuel Aguirre tiene 40 años y decidió alejarse del Valle. Aseguró que trabajan con el defensor oficial debido a que no pueden con su padre pagarle a un abogado. “Los recursos se agotaron y tuvimos que vender propiedades”, puntualizó.
De manera paralela, indicó que el desarrollo del segundo juicio va a demandar “una erogación enorme para los contribuyentes porque es estar tres meses sentados, parando uno de los dos tribunales de Cipolletti”.
Aguirre resaltó que “Cipolletti es la segunda ciudad con mayor número de femicidios no resueltos en América después de Ciudad Juárez, entonces estamos en esto (segundo juicio) cuando no hay nada”.
Sin olvidar a la víctima, el imputado por el crimen reiteró: “A mí me importa lo que le pasó a Ana y me sigue importando”.

FRASE

“La Corte Suprema dice una cosa y en este caso no se cumple; sé que vivimos en un mundo en el que las cosas no son justas, pero ya esto es demasiado, no hay parte querellante, los familiares desistieron de la causa, encima ahora tendría que sumarse otro juez”.

Juan Manuel Aguirre 
Uno de los acusados del crimen de Ana Zerdán