Municipales dicen que sus jefes los amenazan
Empleados municipales han denunciado en reiteradas oportunidades malos tratos por parte de sus superiores, algunos incluso de la plana política del Ejecutivo. Pero en los últimos tiempos la situación se fue agravando, o por lo menos así lo indica la escalada de violencia que muchos trabajadores vienen denunciando.
Si bien no quieren dar su identidad para evitar posibles represalias, contaron que en sus puestos laborales son víctimas de insultos, persecuciones, aprietes y hasta amenazas de muerte.
El caso más polémico se vivió dentro del área de Protección Ciudadana, donde uno de los jefes sacó un arma de fuego para intimidar a uno de sus subalternos. La situación no pasó a mayores, pero lo grave según los empleados fue que se puso en conocimiento a las autoridades y nada cambió.
En ese sentido, remarcaron que “esto no puede pasar en ningún lugar pero mucho menos en el Estado, esto es una vergüenza y lo peor es que ya se sabe dentro del Municipio y nadie hace nada”, señaló una de las víctimas.
Al no dar los nombres de los denunciantes, por exclusivo pedido de ellos, LM Cipolletti preservará también la identidad de los supuestos agresores, que no fueron acusados ante la Justicia.
Desde el gremio mayoritario dentro del Estado local (Sitramuci) admitieron haber tomado conocimiento de esta situación, aunque dijeron no poder afirmar lo que ocurrió porque “habría sido algo a puertas cerradas”. Pero el titular del sindicato, Omar Meza, sostuvo: “Esto parece ser una política del Gobierno, porque cada vez que uno va a plantear algo la respuesta es siempre la misma”.
Las discusiones en el trabajo suelen suceder en todos los ámbitos; insultos en muy pocos, pero ir armado a una oficina pública y amenazar de muerte a un trabajador sería muy grave.
Tratos similares también denuncian en la Secretaría de Servicios Públicos, más precisamente en el área de recolección de residuos. Allí los problemas surgen también con un superior, denunciado públicamente por los empleados por agresiones de diferente tipo y por la violación sistemática de sus derechos como trabajadores.
“Y lo peor de todo es que ahora lo quieren pasar a planta, como un premio”, lamentó Meza.
Meses atrás hubo situaciones similares en la Dirección de Tránsito, donde algunas autoridades amenazaban con quitar beneficios a los inspectores si no salían a recaudar.
En ese caso, según contaron los propios trabajadores del sector, todos los meses controlaban exclusivamente la cantidad de multas labradas y les tiraban las orejas si la productividad había disminuido o no alcanzaba el nivel deseado.
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