Lo condenaron por robar una moto y seguirá en libertad
El ladrón confesó y acordó una pena de prisión en suspenso en un juicio abreviado, por lo que irá preso. Aunque deberá cumplir pautas de comportamiento por dos años.
Un joven que reconoció haberse apoderado de una moto junto a otros dos cómplices -uno de ellos menor de edad- fue condenado a seis meses de prisión en suspenso que no lo lleva tras las rejas, aunque deberá cumplir pautas de conducta para seguir en libertad.
El hecho ocurrió alrededor de las 3:30 del 16 de julio del año pasado, cuando Emanuel Riveros junto a Jainen Paredes y un adolescente de 15 años, previo a distribuirse tareas, ingresaron al patio de un domicilio de Cipolletti y se llevaron una moto Bajaj Rouser 200.
Pero el propietario advirtió que no estaba el rodado, por lo que alertó a la policía. Pocos minutos después una patrulla que los buscaba en inmediaciones de la esquina de Fernández Oro e Italia sorprendió a los sospechosos, quienes intentaron escapar dejando la moto al costado de las vías del ferrocarril.
Pero no fueron muy lejos porque tras una breve persecución, los tres fueron atrapados.
Riveros fue imputado por “hurto agravado por la participación de un menor en concurso real con violación de domicilio”.
En el avance de la causa la fiscal Anabella Camporesi y el defensor Oficial Juan Pablo Piombo informaron que habían llegado a un acuerdo para cerrar el caso en un juicio abreviado, que requería la confesión del acusado, lo que finalmente sucedió.
De todos modos, aún sin su reconocimiento había pruebas suficientes para dictarle una condena. Contaban con el testimonio de la víctima y de los policías que actuaron en la detención de registros fílmicos de cámaras de seguridad, que mostraron a tres personas “de iguales características e igual vestimenta que los detenidos”.
Pautas de conducta por dos años
La fiscalía destacó que el acuerdo era posible debido a que Riveros carece de antecedentes, pero también fue relevante la aceptación por parte del damnificado.
En cuanto a las pautas de conducta, impuestas por dos años, el muchacho tiene prohibido acercarse a menos de 500 metros del inmueble donde ingresaron. Además debe someterse al cuidado del Patronato de Presos y Liberados, no cometer nuevos delitos, fijar domicilio y no consumir drogas ni bebidas alcohólicas en la vía pública. También debe presentarse cada dos meses en la Justicia.
En cuanto a su cómplice mayor, su situación no aparece resuelta en este expediente.







