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Las mujeres golpeadas no quieren ir a la Justicia

Más de la mitad de las víctimas se quedó en la exposición policial.

Guadalupe Maqueda

maquedag@lmneuquen.com.ar

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La Comisaría de la Familia cumplió un mes en esta ciudad y no ha tenido descanso. En 30 días de trabajo, el personal policial recibió 53 denuncias por violencia familiar, más de la mitad realizadas por mujeres que han sido golpeadas u hostigadas por sus parejas o por sus ex. En el contexto de la denuncia, las víctimas han recibido asesoramiento y contención y una mayoría abrumadora decidió entonces no denunciar a sus agresores penalmente, tal vez porque el conflicto podía remediarse por otros canales y quisieron agotar todas las posibilidades.

Del total, 51 denuncias fueron radicadas por vecinos de esta ciudad y sólo 14 derivaron en acusaciones penales contra los agresores por los delitos de amenazas, lesiones leves, incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, impedimento de contacto, abuso sexual y desobediencia judicial.

“El resto no quiso hacer la denuncia penal y no podemos obligar a nadie a hacerlo. No hay que olvidarse de que las situaciones que denuncian son de instancia privada y, en el ámbito familiar, existe la posibilidad de que los problemas se solucionen. Por ahí confían en seguir un tratamiento u optan por alguna medida cautelar para recomponer el lazo familiar y la mayoría termina desistiendo de la acción penal”, explicó la titular de la unidad, la subcomisario Diana Rodríguez.

Y agregó: “Acá se hace lo que las víctimas desean y no lo que nosotros queremos. Para iniciar una denuncia penal, la persona tiene que manifestar su deseo. De lo contrario, no podemos”.

Sólo en los casos donde la víctima resultó gravemente herida o un menor fue abusado sexualmente, el personal puede trabajar de oficio, pero hasta ahora no ha ocurrido.

A las 53 denuncias de violencia familiar y las 14 penales, se agregan 58 exposiciones policiales de lo más diversas, que tramitaron en ese mes, desde la mamá que quiso dejar constancia de que el padre de su hijo no concurrió a la visita programada hasta el caso de un menor al que no dejaron subir a un colectivo.

El espectro de trabajo es muy amplio porque abarca la violencia que pueden sufrir mujeres, hombres, menores y adultos mayores en el seno de una familia. El plantel está compuesto por 13 mujeres y un varón, incluidas la abogada y las dos psicólogas que integran el equipo interdisciplinario.

Lamentablemente, los casos de mujeres golpeadas superan la mitad de las denuncias, seguidos por los menores que sufren violencia familiar. Después hay registro de seis hombres denunciantes, tres de ellos por golpes que recibieron de sus parejas y el resto por sufrir el hostigamiento de sus hijos con problemas de adicción.

Por ahora no recibieron denuncias de adultos mayores ni el caso de una mujer con sus hijos que escapara de la violencia y no tuviera dónde ir. “Llegado el caso, ya tenemos aceitado el mecanismo para saber a qué organismo recurrir para que se ocupe de su permanencia en otro lado”, dijo Rodríguez, quien a su vez reconoció que existe la necesidad de contar con un refugio.

No pudo sacar aún una conclusión porque no tienen con qué compararse y es el primer mes que llevan de trabajo. No obstante, anticipó el deseo de indagar por encuestas hasta qué punto hay más violencia que antes, o bien, más difusión y conciencia al hablar de estos temas. Una vez que terminen de armarse, quieren salir a las escuelas, jardines y hospitales para abordar la problemática.

“Acá se hace lo que las víctimas desean y no lo que nosotros queremos. Para iniciar una denuncia penal, la persona tiene que manifestar su deseo. De lo contrario, no podemos”. Diana Rodríguez. Subcomisario a cargo de la Comisaría de la Familia

14 mujeres recurrieron a la Justicia.

En la comisaría especializada aseguraron que la mayoría optó por buscar un camino alternativo para resolver el conflicto, aunque más de la mitad de las denunciantes fueron golpeadas.

Piden denuncias de terceros

La comisaría trabaja en el marco de la Ley 3040 de Violencia Familiar. Por ahora atiende de lunes a lunes, de 8 a 20, y el teléfono de contacto es 4791721. “Necesitamos que no sólo se acerquen las víctimas, sino también familiares que tengan conocimiento de una situación, vecinos o amigos de la víctima. Que sepan que podemos hacer reserva de la identidad y que, según el caso, podemos actuar de oficio”, dijo la responsable de la unidad, Diana Rodríguez.

Ayuda psicológica y contención para los niños

“Vamos por buen camino”, confió la subcomisario Diana Rodríguez, quien destacó el perfil del personal por su trato humano, cordial y amable con las víctimas, una de las características principales de las comisarías de Familia. Incluso, el lugar es muy distinto al de una unidad policial tradicional. Mientras las víctimas hacen la denuncia, hay un espacio acondicionado con juguetes, libros y otras cosas para los chicos.

También disponen de un ropero con ropa donada por vecinos, que es de mucha utilidad cuando reciben a mujeres con las prendas destrozadas o niños descalzos que llegan así, desesperados, a realizar la denuncia por un caso de violencia familiar.

“El lugar es cálido, diferente, la persona que ingresa no siente que llega a una comisaría fría. Priorizamos el trato humano y amable, por la situación desesperante con la que llegan. Y la gente se va de acá agradecida y reconfortada”, concluyó.

En la comisaría, las víctimas denuncian y reciben asesoramiento legal y contención psicológica primaria. Luego, el personal articula acciones con otros organismos e instituciones según el caso. Entre ellos, Rodríguez mencionó el trabajo conjunto con el Ruca Quimey del Municipio, el servicio social del hospital, el Juzgado de Paz y de Familia, la Fiscalía, Protección Integral y el equipo técnico de apoyo psicológico.

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