Las lluvias, otra complicación para los productores
La floración de los frutales ya está en marcha y la seguidilla de lluvias expone a las peras y manzanas a distintos riesgos sanitarios, como la sarna, según explicaron desde el Senasa. El año pasado fue especialmente lluvioso en el arranque de la floración y eso provocó la presencia de la plaga en muchas chacras del Valle, lo que obligará a redoblar las tareas de prevención antes de la próxima cosecha.
La utilización de azufre es el remedio “casero” que suele utilizarse, pero en el Senasa advierten que en esta temporada habrá que invertir en funguicidas.
El pronóstico extendido de tormentas resulta, sin embargo, un temor más grande para los fruticultores valletanos. Ayer, el temporal de lluvias provocó la caída de mangas de granizo, aunque pequeño, lo que reavivó el fantasma del 2014.
Entre septiembre y octubre del año pasado, tres tormentas de piedra se llevaron casi la mitad de la producción prevista de peras y manzanas y comenzaron la cadena de complicaciones que se transformó en la peor cosecha histórica de la cadena productiva de peras y manzanas.







