Las facturas, una delicia cara y que se aleja del bolsillo

Los panaderos luchan por no subir el precio del pan común pero las especialidades tienden a dispararse.

En la ciudad, la docena de facturas elaboradas con manteca ya rondan los 160 pesos, mientras que las más baratas, a base de margarina, se mantienen en 120-130 pesos. También el kilo de pan con grasa superó los 100 pesos y todo indica que las delicias de la panificación se mantendrán lejos de los bolsillos de los sectores de menos ingresos de la población.

A partir de un abanico de gestiones que han lanzado, los panaderos han decidido aguantar por un tiempo con el pan a 60 pesos el kilo. Se trata de un esfuerzo más que significativo porque la bolsa de harina de 50 kilos no baja de 800 pesos, en tanto que otros insumos básicos como la margarina también han trepado a altos valores. Sin contar los tarifazos en los servicios y el alto costo de los alquileres.

Ayer, en Buenos Aires, hubo un nuevo “panazo” de protesta frente al Congreso de la Nación. Agobiados por el alza de los costos y el precio de las tarifas, los panaderos bonaerenses regalaron esta vez 5000 kilos de pan como forma de hacer oír sus reclamos.

En Cipolletti, los propietarios de panaderías han encomendado gestiones a la Cámara de Industria y Comercio y al intendente Aníbal Tortoriello para que arbitren medios para bajar el precio de la harina, tarea casi imposible. También tienen contactos con la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines y con colegas de distintos puntos del país.

El hecho es que las panaderías locales luchan para que no decaiga en demasía el consumo, sobre todo del pan común, alimento básico y esencial de la población. Sin embargo, en lo relacionado con especialidades se complica la posibilidad de precios atractivos, y de acuerdo con los ingredientes utilizados los valores se disparan.

La docena de facturas se está convirtiendo en una tentación inalcanzable para muchos vecinos y más aún las de elaboración más cuidada. Otras especialidades también enfrentan este avatar.

“Para el presidente Macri, dicen que sería sólo cuestión de un telefonazo para que se baje el precio de la harina para el mercado interno, la de exportación es otra cosa. Para nosotros, bajar al menos el valor de este insumo sería fundamental”, enfatizó un panadero.

Una industria muy castigada

Producto con sobreprecio

Los panaderos manejan versiones de que el precio de la harina en la región está por encima de lo normal y por eso hacen gestiones contra la distorsión.

Hasta la última partícula

El pan de reparto a comercios no baja de 45 pesos el kilo en la ciudad. Nada se pierde ni se regala. Todo el pan duro que sobra se usa hoy para hacer pan rallado.

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