La historia detrás de la bandera de la polémica
En cuatro años, la actual dirigencia del Club Cipolletti no había sido cuestionada públicamente por ninguna de las parcialidades que copan La Visera.
Se sabe desde el siglo pasado que la popular norte (Kleppe) es propiedad de “La 69” y la este (tenis) de la “Banda del Tigre”.
Sobre esos mismos alambrados han transitado campañas políticas con distintos precios y por supuesto, también ha actuado de termómetro futbolístico.
Pasado el tiempo de los derechos de admisión, hace poco más de dos años se hizo borrón y cuenta nueva con unos 14 nombres que desde entonces volvieron a las generales de la ley para concurrir al estadio.
Algunos de ellos hasta cambiaron de óptica y hoy ven al equipo con las mismas crispaciones, pero desde la platea.
Para el ingreso bajo techo no hay tickets de favor, pero en los tablones se extienden las viejas costumbres que a la larga terminan jugándole en contra a los encargados de regir los destinos de Cipo.
Leyenda
Minutos antes del inicio del partido del domingo ante Sol de América, uno de los ocupantes de los paravalanchas identificados con el sector del Tigre colgó un pasacalle con la leyenda “Sr. dirigentes dejaron a los jugadores solos ¿Ahora se van?”
El reproche tiene que ver con la última excursión del plantel por Andalgalá, en el partido contra Unión Aconquija, donde ningún integrante de la numerosísima subcomisión viajó con la delegación.
Los integrantes del cuerpo técnico corrieron con la caja para afrontar todos los gastos en medio de un traslado con particular logística, ya que tuvo una escala en La Rioja incluida para hacer menos desgastante la previa al compromiso con los catamarqueños.
La exposición cayó como una bomba entre los que toman decisiones en el club, sobre todo porque estas cuestiones atañen más al vestuario que a la popular y sospechan que el pedido de exteriorizarlo surgió desde el mismo plantel.






