El servicio se interrumpió cuando la actual administración de gobierno tomó la decisión de realizar algunas reparaciones para paliar las falencias estructurales y de larga data en el edificio. Entre otras cosas, hubo que instalar una cocina nueva, y desde entonces, personal de Camuzzi Sur realizó numerosas observaciones que postergaron la habilitación final hasta la fecha.

Ayer, las trabajadoras municipales del centro esperaban que los técnicos concurrieran una vez más, esta vez sí para revisar las últimas modificaciones ejecutadas y habilitar al fin el suministro de gas. Confiaban en que la inspección iba a arrojar resultados favorables, pero transcurrida la jornada casi completa no habían tenido novedades.

Mientras tanto, se las arreglaban con un mechero en la cocina y otros dispositivos que se abastecen de electricidad para poder cocinar, y en las salitas de los chicos tuvieron que colocar caloventores para evitar de esta manera una suspensión de actividades hasta tanto Camuzzi dé el visto bueno a las instalaciones. No obstante los recaudos y paliativos que decidieron tomar, algunos vecinos se hicieron eco de esta situación y expresaron su malestar por la situación que atraviesan los niños y los empleados de la dependencia municipal.

Desde el centro infantil se recordó que todas las cañerías debieron ser modificadas, y con cada inspección de Camuzzi algo nuevo surgía que había que mejorar. Las normas de seguridad impuestas en los últimos años sueñen derivar en complicaciones para obtener una nueva habilitación. En el lugar, por ejemplo, los inspectores cuestionaron los caloramas que tiene el edificio y los lugares donde están instalados. La antigüedad de los artefactos del CI provocó esa objeción.

Las complicaciones no resultaron sorpresivas para algunos vecinos. La concejal de la oposición María Eugenia Villarroel Sánchez había advertido al Municipio sobre las falencias y las tareas que habían quedado pendientes tras el receso de verano. Sin embargo, el ciclo 2018 se inició sin soluciones y aún hay problemas con el gas.

Con la llegada del frío se acabó la paciencia

El corte del servicio fue producto de una serie de mejoras realizadas por el Municipio en el edificio durante el verano. La oposición advirtió antes de arrancar el ciclo 2018 que había trabajos pendientes.

Para no suspender las clases, las empleadas utilizaron mecheros para preparar los refrigerios y algunos caloventores en las aulas. Sin embargo, con la llegada de los primeros fríos comenzaron los reclamos.

Se espera que Camuzzi habilite las refacciones a la brevedad. Hasta ahora, no dio el visto bueno por detectar irregularidades en el edificio, algo habitual en las inspecciones por cambios en las normas de seguridad.

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