La despidieron de la Muni y le pagaron apenas $36

Le cortaron el vínculo cuando terminaba una licencia por maternidad.

El Municipio la despidió y luego le entregó un cheque de 36,07 pesos para que cobre en el Banco Patagonia. Esa era su liquidación final. E incluso más tarde la ex empleada municipal recibió una nota del Departamento de Patrimonio por el faltante de una carretilla que alguna vez utilizó y que se la iban a descontar por la suma de $327,90.

Pero ella ya había sido despedida, por lo que no podían retenerle ni un peso de su sueldo. Ni era procedente el reclamo, porque afirmó que la había entregado hace varios años atrás cuando dejó de trabajar en Espacios Verdes. Luego, con el cambio de mandato, fue reubicada en el área de Compras y Suministros, donde se desempeñó hasta que su contrato no fue renovado. Es decir, le reclamaban una carretilla que dejó de utilizar en 2015, cuando abandonó el espacio de la plaza.

Te puede interesar...

Todo esto le pasó a una ex empleada municipal, Laura Rodríguez, quien se encontraba de licencia por maternidad. Cuando le faltaban pocos días para reintegrarse a sus tareas en el área de Compras y Suministros, le llegó un telegrama de despido, sin previo aviso, y no pudo volver.

La desafectaron en enero de este año. El 7 de febrero llegó la nota del Departamento de Patrimonio, según consta en el memorándum 038-19, y el 21 de febrero le dieron un cheque a su nombre para que pase por el banco, por $36,07.

Claro que no le dio la cara para cobrar el “cheque de la vergüenza”. Por ese monto, no iba a hacerlo. Pero sí recurrió a la delegación de Trabajo, donde no tuvo suerte. Pidió ayuda en Soyem y UPCN, donde tampoco recibió una respuesta. No era afiliada de Sitramuci, pero allí encontró apoyo.

Desde el sindicato -en franca disputa con el Municipio- mandaron una intimación para que el área de Patrimonio repare a la ex empleada por los daños morales ocasionados y limpie su nombre. Esto, por la carretilla que le reclamaban y que había dejado de usar en 2015.

2014 El año en el que había sido contratada. Se le venció el contrato y la desvincularon.

Sin embargo, hace pocos días llegó la respuesta y no es favorable a su reclamo. “Se niegan a todo”, dijo la damnificada. Y agregó: “Me dicen que el pedido fue confidencial, pero varios ex compañeros se comunicaron conmigo y me gastaban por la carretilla que me pedían”.

También inició acciones legales para que el Ejecutivo arregle su liquidación final. “No puede ser que se me rían así, es una vergüenza lo que hicieron”, expresó.

Es mamá de cuatro chicos -el mayor tiene 17 años y el menor, ocho meses y medio- y su marido cobra una pensión por discapacidad. Se las arregla con algunas changas. Pero no puede superar que la ensuciaran por una carretilla que ella aseguró que entregó cuando pasó de Espacios Verdes a Compras y Suministros. “Ese mismo día hice entrega de las herramientas. Firmé la planilla y pedí una copia. No me la dieron, pero me dijeron que me quede tranquila porque todo pasaba a Patrimonio”, expresó enojada la ex empleada.

El lunes quiso hablar con el intendente y mostrarle toda la documentación que tiene, pero no la atendieron.

“Pedía por favor que me ayuden”

Laura Rodríguez aseguró que mientras cumplió su servicio en el Municipio, de 2014 a 2018, nunca tuvo problemas, ni sanciones, ni llamados de atención. Pero con este desenlace, comentó que le hicieron saber que tiene prohibido el ingreso a la Municipalidad, después de la última vez que reclamó una explicación. “No fui agresiva, lloraba y pedía por favor que me ayuden”, sostuvo. El año pasado cursó un embarazo de alto riesgo, por el que tuvo que presentar varios certificados médicos. “Gladys Solis, la directora de Recursos Humanos, pidió la baja días antes que me reintegre”, concluyó.

LEÉ MÁS

Denunciaron a un docente de la escuela primaria de Las Perlas por abusar sexualmente de niños

"El domingo se vota el destino de nuestra provincia"

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario