La campaña por Valentina Ñanco fue un éxito
Gracias a un puñado de buenas intenciones, solidaridad y sobre todo mucho trabajo, Valentina Ñanco podrá viajar a La Plata para realizarse un tratamiento regenerativo y mejorar su calidad de vida. La campaña fue un éxito: en tres semanas se reunieron más de 70 mil pesos. Mucho tuvo que ver la colaboración de la fundación Manos que Ayudan, que se sumó para articular las actividades benéficas. “Estoy ansiosa de que llegue ese día. Mi sueño es que mi hija camine y que se pueda sentar sola en una silla”, sostuvo Elena, la madre de la pequeña de 5 años del Michi Michi, quien padece una parálisis cerebral.
La familia Ñanco viajará el 2 de junio hacia La Plata. Al día siguiente la niña deberá asistir a una consulta a la Clínica Privada del Centro de La Plata, donde será intervenida 24 horas después por el doctor Edgardo Celi, un especialista en medicina regenerativa.
“Estaba muy saturada y había decidido no ser parte de la campaña, pero el caso de Valentina aparecía por todos lados. Cuando conocí a Elena y su humildad, me di cuenta de que tenía que estar”, reconoció Bascur.
La iniciativa se coló en muchos ámbitos y llegó de diferentes formas a la comunidad. Hasta en la Unidad 9 de Neuquén se hicieron eco. Un grupo de presidiarios se comunicó con Rodolfo, el padre de Valentina, después de leer el artículo que publicó LM Cipolletti, cuando recién se iniciaba la campaña. Héctor y Luis lideraron la colecta en la institución y llegaron a reunir $8750. “Ellos mismos quedaron sorprendidos, porque colaboraron casi todos”, contó el vecino cipoleño. La familia, como muestra de agradecimiento, visitó la cárcel junto con Valentina.
Los Ñanco arrancaron a trabajar sólo con la colaboración de sus allegados. En la primera venta de pollos juntaron tres mil pesos; trabajaron mucho, pero la suma recaudada no fue la esperada. La radio Puerto Argentino les dio una luz de esperanza al donarles $20.000, y con intervención de Manos que Ayudan la campaña tomó impulso. Continuaron haciendo comidas para vender y cada vez recibieron más gestos de solidaridad, como el del Turco, de la panadería Las Delicias de Cinco Saltos, quien donó tapas para hacer empanadas y les ofreció sus instalaciones para cocinar. “La idea siempre fue asumir un compromiso con los demás”, sostuvo el comerciante.
En una venta de pollos, se cruzaron con un trabajador de la empresa Quintana Wellpro SA, quien colaboró con la iniciativa. “Ese día fue de locos, nos habíamos olvidado de llevarle la comida, él llamó y nos hizo acordar, en eso fue Rodolfo a llevarle el pedido, él lo vio tan cansado trabajando y después nos llamó para pedirnos la documentación y presentarla en la compañía”, contó Bascur.
Elena es madre de cinco hijos, Valentina es la menor. Supo del tratamiento de La Plata por su amistad con la madre de Emanuel, otro niño que se realizó el trasplante de células madre. “Nos hicimos amigas en la escuela, siempre la voy a ver, ella me tranquiliza porque me pongo muy ansiosa”, reconoció. Después del tratamiento, el nene dejó de ir a la Escuela Especial 4 y ya asiste a una común. Elena también desea que su hija pueda hacerlo. A la vecina le cuesta expresar su vivencia. Se disculpa, pero mate a mate pudo descifrar lo que sentía: “Esta experiencia nos ha dado más fuerza; antes era llevarla a kinesio, a la escuela y a nuestra casa. Tuvimos que animarnos a más”. Rodolfo, por su parte, prefirió el silencio y dejar hablar a su compañera, mientras él jugaba con Valentina en el patio. “Cuando los días están lindos, no se la puede tener adentro”, indicó.







