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El peligroso asesino Ramón Geldres no podrá salir de la cárcel

La Justicia cipoleña le negó la salida al asesino del comerciante, quien pretendía visitar a su madre.

El asesino Ramón Geldres, quien mató a puñaladas al comerciante Claudio Araya en 2013, había pedido salir de la cárcel para poder visitar a su madre. La Justicia se lo negó, argumentando que se trata de una persona peligrosa.

Se realizó esta semana la audiencia virtual donde se discutió el pedido y se conoció la resolución del juez de Ejecución Penal, que fue desfavorable para Geldres.

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Durante el encuentro se conoció que el pedido del asesino que se encuentra cumpliendo una pena de prisión perpetua está argumentado en problemas de salud que sufre su madre.

Allí se conoció que el detenido ya había salido en varias oportunidades para visitar a su madre y que ese tiempo era utilizado para reunirse con amigos y otras personas, además de realizar diferentes llamadas telefónicas. Es decir, del tiempo de salida, poco lo utilizaba para la visita familiar.

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Además se confirmó que los informes psicológicos de Geldres son discordantes y que conforma un peligro para la comunidad, porque no se detectaron cambios en su conducta.

"Hacemos responsable a quienes firmen su salida como funcionarios, profesionales médicos y director de la cárcel, y haga un daño directo a nuestra familia o a terceros", relató en una carta leída la hermana de Claudio Araya.

El crimen de Araya movilizó a la ciudad: su autor tenía salidas transitorias.

El oscuro historial de Geldres: mentiroso, asesino y preso conflictivo

Ramón Geldres fue condenado a prisión perpetua por el brutal crimen a puñaladas del cipoleño Claudio Araya y por las lesiones que le provocó a su hermano, Natanael, cuando ambos intentaron socorrer a una mujer a la que el preso le había robado su cartera. El hecho ocurrió el 6 de marzo de 2013 en la esquina de calle Mengelle y Primera Junta en el barrio Del Trabajo.

El caso fue un verdadero escándalo. Por un lado, la comunidad se manifestó indignada por el violento hecho que se cobró la vida de Araya, pero también porque al momento del ataque Geldres se encontraba cumpliendo ya una condena y con el beneficio de salidas transitorias, otorgadas por el juez Chirinos. Es que Geldres había conseguido un beneficio especial para trabajar, pero el lugar indicado donde debía realizar la labor, nunca existió.

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