El enfrentamiento de Soria con Rivero tensa el clima interno del PJ
La amenaza del intendente roquense a su colega de Campo Grande divide las aguas entre los sectores del sorismo y los que son leales a Pichetto.
El clima en el justicialismo se parece a un volcán a punto de entrar en violenta erupción. Las expresiones del intendente de Campo Grande y a la vez presidente del congreso del PJ, Ariel Rivero, referidas a que el mencionado cuerpo partidario y en base a experiencias la posibilidad de una alianza con el Frente Grande “habrá que evaluarla bien”, encontraron una reacción por parte de Carlos Soria que sobrepasa límites.
Ayer Rivero ratificó que el intendente roquense prometió que “me iba a hacer cagar” en el encuentro previsto para el 18 de diciembre, porque “molesto por declaraciones sobre la alianza con Alberto Weretilneck”.
Al referirse a esta seria polémica interna, Rivero recordó “el escándalo protagonizado por Soria" en 2007 en Viedma cuando uno de los hijos del roquense agredió con un golpe de puño y por la espalda al congresal Rodolfo Ponce de León. Por eso, Rivero dijo ahora que analiza si hace una nueva convocatoria al congreso del PJ o bien si decide concurrir.
Entre otras cosas, Rivero admitió que su intención no fue que el entredicho con Soria trascendiera públicamente y aseguró que “las últimas encuestas lo posicionan a Pichetto tres o cuatro debajo de Soria y también que ambos pueden gobernar la provincia, pero también tener en cuenta la opinión de la presidenta para ver si se termina o no con la Concertación”.
No obstante reafirmó que “Pichetto es el hombre indicado para gobernar la provincia, teniendo en cuenta el escenario y el trabajo que viene haciendo con los municipios, defendiendo las políticas del gobierno nacional en el Congreso. Esto fue lo dije y lo que le molestó a Carlos Soria”.
Rivero había dicho que Soria "lo agredió verbalmente" la semana pasada después de hacer declaraciones a una radio de Roca. "Me dijo que me iba a cagar a trompadas en el congreso. Dudo que esté preparado para ser gobernador. No me imagino al senador Pichetto teniendo esas actitudes con los legisladores Carlos Peralta o Martín Soria", quienes son afines al intendente roquense.
"Dije que la alianza con Alberto Weretilneck no era la expresión de la totalidad del PJ y que primero había que fortalecer el partido. Que todavía había que discutir la candidatura porque Pichetto no había resuelto aún qué haría. Que una encuesta de Nación ubicaba a Pichetto sólo tres o cuatro puntos por debajo Soria y que todavía la presidenta Cristina Fernández no resolvió su apoyo. Después de la entrevista, Soria me llamó y ahí no lo pude atender. Cuando le devolví la llamada, ni me dejó hablar, me atacó, y me agredió verbalmente. Me faltó el respeto, nunca había sido así conmigo", había expresado Rivero. (ADN)
“No sé qué le ha pasado a Carlos Soria, pero hay que valorar las actitudes y lealtades de cada uno. Lo peor que les puede pasar a los dirigentes (del PJ) es no tener lealtad ni compromiso político”.
Por eso, García Larraburu dijo valorar mucho “la actitud de Rivero, quien está muy comprometido con el proyecto de Pichetto y he visto el trabajo en diversas obras que hicieron ambos en Campo Grande”. “Rivero ha sido respetuoso de lo que significa el acompañamiento de la gestión de Pichetto” y observó que “algunos dirigentes van por el medio, que es lo más peligroso. Lo peor que le puede pasar a un dirigente es quedar bien con uno y con otro y no tener compromiso con ninguno”.
Consideró que ahora “es momento de respetarse. Rivero ha ganado su municipio más de una vez, tiene muy buena reputación. Hay que tolerar y no me imagino a Pichetto teniendo este tipo de comentarios con quienes comulgan con el proyecto de Soria, como Carlos Peralta y otros". (ADN).








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