El agua bajó y los focos infecciosos se multiplican

Ahora lo que más preocupa es la situación sanitaria de la ciudad.

GUADALUPE MAQUEDA

maquedag@lmneuquen.com.ar

Bajó el agua en la ciudad, pero los asentamientos se convierten en un caldo de cultivo de virus y bacterias. La presencia de líquidos cloacales y el agua estancada que dejó el temporal hacia el corazón de cada barriada son una amenaza potencial para la salud de miles de habitantes que recrudecerá con el pasar de las horas y los días. Además, ya se hace sentir el calor y el pronóstico anticipa temperaturas que podrían rozar el sábado los 30º C.

La preocupación es creciente y cala hondo en los vecinos y la agenda de trabajo que rodea la emergencia. Tal es así, que ayer habitantes del Barrio Obrero e integrantes de la Multisectorial Cipolletti se movilizaron hasta el Municipio y en una reunión con el intendente Aníbal Tortoriello, le pidieron un camión sanitario que ingrese a las tomas para asistir a las familias que no pueden o no quieren salir de sus casas ante el generalizado temor de sufrir un robo.

“Es difícil que lleguen a los centros de salud, necesitamos que se arbitren las medidas necesarias para que personal de salud pueda llegar a las casas, acerque material de prevención, asesore y asista a las familias”, expresó el docente Pablo Krahulec, de la Multisectorial Cipolletti.

Desde el Hospital Pedro Moguillansky aseguraron que por ahora no se han registrado casos de gastroenteritis en Cipolletti.

Hoy volverán a mantener una reunión con el fin de instrumentar acciones de Estado que prevengan la proliferación de focos infecciosos. La convocatoria participará también al director del hospital Pedro Moguillansky, Carlos Lasry.

“Quedan las aguas servidas y todo tipo de bichos y comienzan a proliferar los focos infecciosos. Esto preocupa mucho a las familias y a las escuelas”, comentó Krahulec.

Por eso solicitaron también que el Municipio haga circular camiones regadores con lavandina o cloro granulado por las tomas que paleen las aguas servidas y que además coloque contenedores en sitios estratégicos para que los vecinos puedan allí arrojar los desperdicios.

En diálogo con LM Cipolletti, Aníbal Tortoriello garantizó la disposición de estos contenedores con el fin de que allí arrojen todo lo que arruinó la lluvia: electrodomésticos, ropa, colchones, muebles. Y garantizó el servicio de los camiones regadores, pero luego de que terminen de chupar todas las lagunas porque no tiene sentido pasar ahora que todavía hay agua.

Además, pidió al Ejército el camión sanitario, pero resulta que está afectando la zona de la cordillera, por lo que en la reunión de hoy le hará el planteo a Lasry como referente de Salud Pública.

“Hay que prepararnos para prevenir. Desde ayer (por el martes) estamos chupando las lagunas que anegaron las calles para recuperar la transitabilidad y evitar que las aguas se echen a perder. Mañana -por hoy- veremos si es posible conseguir un camión sanitario para entrar a los barrios”, concluyó Tortoriello.

Aportes
El Municipio se embarra y va a los barrios

Anticipándose a las infecciones, el Municipio distribuye desde el martes lavandina, guantes de goma, agua mineral y alcohol en gel, a lo que se añade la colaboración solidaria de vecinos y organizaciones que donan ropa limpia y seca, colchones, mercadería y otros artículos de primera necesidad. “Con los pozos colapsados, lo fundamental es cambiar la ropa y los colchones, ver qué sirve y qué no sirve”, advirtió Andrea Urra, asistente social del Centro de Promoción del barrio Anai Mapu.

FRASE
“Quedan las aguas servidas y todo tipo de bichos, y comienzan a proliferar los focos infecciosos. Esto preocupa mucho a las familias y las escuelas”.
Pablo Krahulec Dirigente de Unter y la Multisectorial

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