El clima en Cipolletti

icon
26° Temp
12% Hum
LMCipolletti hospital

Doctor Daniel Allende y Doctora Beatriz Ríos, médicos full time de silenciosa labor en el Castro Rendón

Cuando el Plan de Salud de la Provincia de Neuquén había sido implantado en la década del '70, comenzaron a arribar a la provincia numerosos profesionales que contribuyeron con sus conocimientos a afianzarlo.

El Dr. Daniel Allende, hijo de inmigrantes, y la vida en el Valle: “Nací el 25de marzo de 1948 en General Roca. Mi madre se llamaba Marcela Mária (Lina), nació en Montebelluna, Véneto, Italia, el 2 de agosto de 1916 y vino en barco a los 14 años con su hermana Livia, de 18, para encontrarse con su padre Vittorio Mária, quien estaba con los otros hijos trabajando en una chacra de Cervantes. Eran 8 hermanos. Mi padre se llamaba Manuel Allende y había nacido en Cabildo, partido de Bahía Blanca, el 9 de abril de 1910, hijo de Sebastiana Arista y de Manuel Benigno Allende, que eran argentinos descendientes de catalanes. Mi padre era capataz de una máquina trilladora que recorría el valle, y así conoció a mi madre. Luego se casaron. Mi hermano mayor, Norberto Ubaldo, Titi, nació el 20 de julio de 1937: yo, 11 años después. Titi es farmacéutico, tiene farmacias en Cinco Saltos y se casó con Marta Gandolfo, porteña. Tuvieron 4 hijos, y muchos nietos y bisnietos.”

Comercio en General Roca

Te puede interesar...

“Mi padre y mi tío José abrieron la primera casa de radio y electricidad en Roca, la Casa Allende. Compraron dos casas en conjunto que estaban en sucesión, y al finalizar, casi 20 años después, tiraron la moneda para saber quién se quedaba con la casa más grande. Perdió papá e intercambiamos casas (yo estaba en el primario, escuela 42 de General Roca); papá construyó una nueva vivienda en el terreno de adelante; cursé el secundario en el Colegio Nacional de General Roca).”

La Facultad de Medicina

“Fui a estudiar luego a la Facultad de Medicina de la UBA. En 2° año me tocó el servicio militar obligatorio, en la Base Aérea Militar de Comodoro Rivadavia: igualmente pude rendir materias libres. Después de rendir una de ellas, el 22 de julio de 1969 hablé por última vez con mi madre. Esa noche tuvo una descompensación cardíaca e infecciosa y como fue desahuciada en Roca mi padre y mi hermano la llevaron en un avión pequeño hasta Bs As; estuvo 3 meses internada y luego postrada en mi casa hasta que falleció, a los 54 años”.

Su familia

“Me recibí el 14 de diciembre de 1973, el mismo día que mi esposa. Recién en 1995 me enteré por Internet que me habían otorgado diploma de honor. Haciendo guardias de practicantes en el Hospital de Morón Ostaciana Lavignole conocí a la Dra. Beatriz Inés Ríos. En mayo 1974 ingresamos los dos a la residencia: ella de clínica médica en el Hospital Alvear y yo en pediatría del Hospital de Niños Dr. Ricardo Gutiérrez. Allí conocí al mejor pediatra argentino de todos los tiempos, y de los mejores del mundo: el Dr. Carlos Gianantonio, excelentísimo profesional y persona. Junto a él aprendimos no solo pediatría, sino la filosofía de la medicina. Tal es así, que la esposa de un colega jujeño siempre nos dice que “nos enseñó todo, pero también nos desconectó el cerebro del bolsillo”. Tal vez sea así, y como tantos otros quedamos marcados para siempre con su impronta”

vicky-cipol.jpg
Beatriz, Daniel e hijas.

Beatriz, Daniel e hijas.

La Dra. Beatriz Ríos

“Beatriz nació en el barrio de Mataderos el 19 de febrero de 1948. Su madre fue María Petringa, ama de casa, y su padre Oscar Ríos, que trabajó en Subterráneos de Buenos Aires y luego en el apagado y encendido del alumbrado público en barrios de Liniers y Mataderos. Su única hermana, Luisa Magdalena, se recibió en el Conservatorio Nacional de Música y luego se desempeñó como maestra de canto en jardines de Bs As.”

“Se recibió de maestra en el Normal 4 de Buenos Aires, y luego trabajó en su casa con niños y jóvenes que tenían que repuntar materias. Consiguió una beca para la UBA, pero también se sustentaba económicamente aplicando inyecciones en su barrio. En mayo de 1974 Beatriz ingresó a la residencia de clínica médica en el Hospital Alvear que luego culminó en el Policlínico Posadas.” Nos casamos en noviembre de 1975.

“En octubre de 1976 conocimos el Sistema de Salud Pública neuquino. La Dra. Carlota Pérez insistió para que Beatriz y yo presentáramos los CV en la Subsecretaria de Salud, y en 1977 ingresamos ambos como médicos full-time en el Hospital “Dr. Eduardo Castro Rendón” de Neuquén, Beatriz en Clínica Médica y yo en Pediatría.”

“Tenemos dos hijas: Laura la mayor, licenciada en Administración de Empresas, se desempeña desde hace años en la administración de donaciones y recursos económicos de la sede Latinoamericana de Médicos Sin Fronteras en Bs As. Mariana, la menor, es profesora de danza aérea en telas, vivió durante 10 años en El Maitén. Todos nuestros nietos completan la historia familiar.”

“Beatriz se desempeñó como médica full time en el Hospital Castro Rendón hasta 1981; luego del nacimiento de nuestra primera hija pasó a régimen part-time de 25 hs. hasta su jubilación en el 2006. Desde mayo 1985 quedó a cargo del Sector Gastroenterología-Hepatología del Servicio de Clínica Médica del Hospital Provincial Neuquén. Fue coordinadora de la Unidad Centinela para el Control de las Hepatitis Virales de la provincia del Neuquén desde 1992 hasta su jubilación. Fue Socia Fundadora de la Sociedad de Gastroenterología del Comahue, creada en 1989; y además socia de la Sociedad Argentina de Gastroenterología (SAGE), de la Federación Argentina de Gastroenterología (FAGE) y luego de la Asociación Argentina para el Estudio de la Enfermedades del Hígado (AAEEH) desde su creación en 1990. Trabajó también en consultorio privado desde 1985, desempeñándose casi absolutamente en el campo de la Hepatología. Tenía la especialidad en Gastroenterología desde 1990 y la primera certificación en Hepatología otorgada por la AAEEH y validada por Nación desde 2014; fue delegada en Neuquén por dicha Sociedad desde 2015 hasta 2017. Integró desde su creación en 2011 el grupo de Hígado de la Patagonia, Hepatosur, con el cual participó en múltiples trabajos multicéntricos. Asistió de forma continua desde 1977 hasta el 2020 a Congresos y Simposios Nacionales e Internacionales vinculados a Gastroenterología y Hepatología; en muchos de ellos como Disertante o Coordinadora de Mesas Redondas, y con presentación de Trabajos y Temas Libres. Fue coautora de múltiples publicaciones en revistas internacionales relacionadas a la enfermedad hepática.”

Beatriz Ríos fue una médica que amaba su profesión, y los pacientes fueron siempre su prioridad. Reconocida en su especialidad tanto por colegas argentinos como extranjeros. Participó en muchos esquemas de tratamientos para enfermedades hepáticas, principalmente hepatitis y cirrosis. Recuerdo que cuando se inició en nuestro país una serie con nuevas drogas para la hepatitis C, nos hizo acortar días de un viaje de placer que realizamos en Europa para poder seguir la evolución de sus pacientes. Inolvidable como madre, esposa y abuela, fue un ejemplo de vida para su entorno familiar, profesional y entre sus pacientes.”

El arribo a Neuquén. El Hospital Castro Rendón

“En octubre de 1976, por un convenio del Hospital de Niños con el Hospital Neuquén, roté dos meses por el Servicio de Pediatría del Castro Rendón. Con Beatriz conocimos el Hospital de Zapala, donde había posibilidades de cargos. En marzo 1977 llegó un télex al Hospital de Niños, para que me presente en la casa de Neuquén en Bs As porque había posibilidades de un cargo como pediatra full time en Pediatría. El día posterior de las guardias nos vinimos, con Beatriz, desde Bs As en un Citroen, 2CV hasta Neuquén. El ministro Jorge había trasladado a dos eminentes pediatras (los Dres. Mantilaro y Bulgarelli) desde Neuquén a Centenario porque querían hacer crecer a Pediatría. Ocupé uno de esos lugares: el jefe del Servicio era el Dr. Eduardo Azar. Así llegué a la capital para quedarme definitivamente como médico full-time hasta mi jubilación. A partir de mayo de 1977 me llegó el nombramiento como pediatra del Hospital Castro Rendón. Beatriz ingresó a Clínica Médica del Hospital un mes después.”

La nefrología pediátrica

“No había nefrólogo pediatra en la Patagonia, y comencé a dedicarme a esa especialidad haciendo cursos en Bs As siempre por mi cuenta. Me gustaba mucho la terapia intensiva por momentos vividos en el Hospital de Niños (1975-1976 con la epidemia de meningococcemia, estuve en servicios críticos de ese hospital). Fui también a los cursos y congresos de terapia que pude.” “En 1978 internamos el primer niño con bronquiolitis en asistencia respiratoria mecánica en la terapia intensiva de Adultos, y allí comienza otra historia”.

Historia de la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica (UTIP) del Hospital Neuquén.

Primer Período: (1978-1985)

En 1975 se creó el Servicio de Terapia Intensiva de Adultos en el Hospital Neuquén Dr. Castro Rendón. Gracias al apoyo del jefe de ese Servicio, el Dr. Roberto Bisoni, la jefa de Enfermeras, Lic. Azucena Correa, y del staff de médicos y enfermeras, luego se internaron más de 90 niños, con respiradores que apenas se adaptaban.

Segundo Período: (1986-1989)

“En 1985 recibimos la donación de dos respiradores pediátricos de la empresa Techint. Esto mejoró la ventilación mecánica pediátrica, y la sobrevida, junto a la incorporación de 3 pediatras a la guardia pasiva: los Dres. Jorge Lacroze (invalorable pilar en esta lucha), Carlos Reeves y Claudio Ronis.”

“En 1988, gracias a la activa participación de la Sra. Ángela de Sfeir, presidenta de la Cooperadora del Hospital y Madrina de la UTIP, se logró una donación de la Fundación del BPN. Se adquirieron así monitores de tensión arterial automáticos, oxímetros de pulso (los primeros en la Patagonia), nuevos respiradores para uso en niños pequeños y adultos, bombas de infusión y todo el equipamiento de camas, carros de reanimación y mueblería necesario para funcionar.”

vicky-cipo.jpg
Dra. Beatriz Ríos

Dra. Beatriz Ríos

Tercer Período: (1990-1991)

“A fines de 1989, siendo jefa de Pediatría la Dra. Celia Destéfano, se creó la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica, con funcionamiento en el Servicio de Adultos y en el sector Intensivo de Pediatría. Mucho influyó el aliento del Dr. Carlos Casullo, neurocirujano. Se logró luego consolidar una guardia activa con la participación de los Dres. Teresa Kantolic, Raquel Bianchi, Jorge Lacroze, Carlos Reeves, Mario Polischuk, Ricardo Ruttiman y Otto Maliarchuk.”

“Seguimos contando con el apoyo de los intensivistas de adultos. Y con la colaboración de todas las enfermeras como Mirta Ortega y Mary Pino. Los sucesivos jefes de la UTI de adultos: Dres. David Pedemonte, Oscar Humar y nuestra siempre recordada Alicia Kraly.”

Cuarto Período: (1992-1997)

“Llegó la ansiada independencia de la terapia de adultos. Teníamos guardia activa, equipamiento moderno, pero ningún espacio físico propio. Hasta que el cirujano de Quemados, Dr. Carlos Gagliardi, nos cedió su propio espacio en un pequeño quirófano donde curaba a sus pacientes, y pudimos contar con una planta física propia para internar nuestros niños críticos. La Unidad tenía capacidad para solamente 3 camas, pero cumplía con todos los requisitos para funcionar adecuadamente. Con los nombramientos de algunas enfermeras, con el pase de 8 de ellas de UTI de adultos, y con la conducción de la Lic. Nelly Alastuey, se pudo crear un plantel de enfermería, mucamas y camilleros excelente. Un poco apretados, pero con el corazón enorme de todos, el lunes 10 de febrero de 1992 se inauguró la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica.”

Quinto periodo: Desde 1998.

“Con el objetivo de lograr la creación definitiva de una terapia intensiva pediátrica. Se planificó la infraestructura necesaria con la opinión de médicos, enfermeras, mucamas, camilleros y los arquitectos de Salud Pública (el Arq Bertoni y sus colaboradores). Se elevó el proyecto a la SSP, y posteriormente con la colaboración del Dr. Méndez Valdemarín y el ministro Fernando Vaca Narvaja se logró un crédito del Banco Mundial para la construcción de la UTIP y los nuevos consultorios externos del Hospital.”

“En mayo de 1994 gané el Concurso para la jefatura del Servicio de Pediatría hasta 1998. Eran momentos difíciles. Se comenzó a dar lugar a todas las especialidades pediátricas. Y mientras tanto, el 18 de noviembre de 1997 se habilitó la planta física definitiva de la UTIP. La planta física contaba con 7 lugares para terapia intensiva y 10 para terapia intermedia totalmente equipados (monitores, respiradores, bombas de infusión), unidad de reanimación y procedimientos, office respectivos para enfermería, lugar de actividades compartidas, dormitorios y un lugar para estadía y descanso de los padres (que antes esperaban pacientemente afuera).”

“Desde el 2003, se contó con residencia de terapia intensiva pediátrica. Y desde el 2007, un grupo de cirujanos cardiovasculares del Hospital de Niños de la Plata comenzó a realizar mensualmente cirugías de alta complejidad con su postoperatorio en la UTIP.”

La UTIP pasó a llamarse Ángela de Sfeir, merecido homenaje a la inclaudicable presidenta de la Cooperadora del Hospital, y Madrina eterna de esta Unidad”. “La Dra. Ríos falleció el 14 de abril de 2021, con la misma entereza con la que enfrentó una enfermedad oncológica, a la cual resistió durante un año.”

Esta es la historia, el recuerdo vivo, de una pareja de médicos que, con silenciosa tarea, pudieron, quisieron e hicieron engrandecer y afianzar el Plan de Salud de nuestra provincia.

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
100% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario