Condenan a ladrones pero con leves penas de cárcel

Eran el terror de los repartidores. Sólo el líder estará preso 6 años.

Una temible banda delictiva que operaba en todo el Valle sacó bastante barato el veredicto final de la Justicia local, con penas de prisión que no superan los seis años. Los asaltantes eran investigados desde mediados de 2016 y quedaron vinculados en forma directa con nueve hechos ocurridos en localidades como Villa Manzano, Cinco Saltos, General Roca y Cipolletti. El líder, identificado como Diego “Flaco” Castillo, fue el que recibió el castigo más severo tras una unificación de condenas.

Tanto la Brigada de Investigaciones de esta ciudad como los integrantes del Ministerio Público Fiscal destinaron múltiples recursos para hacer el seguimiento de Castillo, Carlos Valeria y dos hombres de apellido Peroni, más conocidos por sus apodos, Ruso y Cumbio. Hubo escuchas y tareas de inteligencia para conocer el modus operandi de este grupo de asaltantes que mantenía en vilo a repartidores y distribuidoras.

Diego Castillo fue considerado el líder delictivo. Junto con Carlos Valeria son los únicos que cumplirán una pena efectiva de cárcel.

La serie de golpes exitosos se inició el 17 de agosto de 2016, en Cinco Saltos, en calle Lavalle; siguió el 18 de septiembre en Cipolletti, en un depósito de la empresa Cimar de calle Don Bosco; luego atacaron en el estacionamiento del Changomas, en octubre; el 4 de noviembre de 2016 volvieron a Cinco Saltos y las víctimas fueron los ocupantes de un camión de la empresa Expreso Oliva; el 14 de noviembre en Campo Grande asaltaron a un trabajador de la estación de servicio Esso, y cerraron el año con atracos a repartidores el 7 y 16 de diciembre, en General Roca.

Los muy buenos resultados de su andar delictivo los llevaron a Villa Manzano, donde el 4 de enero de 2017 y el 22 de marzo de ese mismo año sorprendieron a repartidores de las firmas Cimar y Prospitti. A esta altura, la Brigada cipoleña ya manejaba suficiente información para frenar su impunidad, y con la intervención de la fiscalía se pudo concretar la detención de los sospechosos, explicaron fuentes judiciales.

--> La trampa del juicio abreviado, con pros y contras

La investigación que encabezaron los integrantes de la fiscalía cipoleña y la Policía revela la necesidad de contar con equipos especializados en determinados delitos y con tiempo suficiente como para lograr un resultado satisfactorio, es decir, una condena ajustada a la magnitud de los hechos protagonizados por los delincuentes. El juicio abreviado es casi una trampa, que evita una absolución pero que deriva en castigos mínimos.

A la hora de analizar el cierre del proceso, el fiscal Guillermo Merlo indicó: “Pese a que se trató de una investigación muy compleja y que conllevó un importante trabajo previo de la Brigada de Investigaciones de Cipolletti para desentrañar la forma en la cual operaba la organización y cuáles eran los integrantes, se arribó a este resultado en un plazo de un año”.

La audiencia se concretó el jueves y los defensores de los acusados, con la fiscalía, acordaron la forma abreviada y las penas. Según fuentes allegadas a la causa, Diego Castillo y Carlos Valeria cumplirán penas de 6 y 5 años de cárcel efectiva tras una unificación de condenas. El miércoles se completará la lectura de la sentencia por parte de un tribunal integrado por Álvaro Meynet, César Gutiérrez Elcaraz y Marcelo Gómez.

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