Buscan transparencia en las tomas
La referente del Barrio Obrero, Lilia Calderón, resaltó una serie de medidas vecinales que llevan adelante para evitar la delincuencia y especulación.
Lilia Calderón, referente del Barrio Obrero, explicó que se comenzaron a adoptar medidas para evitar que en los asentamientos se desvirtúe el motivo que los llevó a tomar los predios.
En relación a la posibilidad de especulación con los terrenos tomados, Calderón señaló: “En todos los asentamientos, que hay gente que pasa meses que no se viene a vivir es porque no tiene una necesidad. Y, de alguna manera, si se le da la posibilidad de que continúe, lo que hace cuando se arregle la situación de los asentamientos es hacer negocio”.
Para evitar que eso suceda, y que la necesidad de unos sea aprovechada por otros, en las ocupaciones se observa quien se hace responsable de la tierra o no. En caso de que el tiempo trascurra y la persona no se asienta, entonces es desalojado por los propios vecinos. “Después se lo damos a alguien que lo necesita, pero tiene 7 días para venirse a vivir y demostrar que se va a quedar. Pueden venir primero con una carpa, pero no puede pasarse todo el tiempo así”, explicó Calderón.
Esta temática es tema de discusión permanente en los encuentros del Foro de Vivienda, donde se insiste en la necesidad de organización interna de cada asentamiento. “No puedo ir a otro lugar a decir cómo se hacen las cosas, pero en el Barrio Obrero tenemos delegados por cuadra, y ellos son los que se fijan qué pasa con las personas y los terrenos”, señaló.
Calderón también explicó que se les pidió a los vecinos que lleven un certificado de catastro donde se confirme que no poseen ninguna propiedad. “Hay personas que tienen un terreno pero por diferentes causas no pueden vivir ahí, por ejemplo si se separaron. Entonces les pedimos que acerquen un certificado de la Justicia, para verificar”, detalló.
Por último aclaró, “Sabemos que en el Barrio Obrero hay personas que están vendiendo terrenos, no estamos de acuerdo con eso, y algo vamos a hacer”.
Evitar el delito
Otro de los aspectos que preocupan a los habitantes de los asentamientos es la instalación de personas que se dedican a la delincuencia. Al respecto, también han adoptado algunas medidas.
“Donde aparece gente extraña, que vende droga –porque aparece de todo- cuando se trata de algo que no se puede resolver en la manzana, lo charlamos en la asamblea y los echamos del barrio”, explicó Calderón. “Nosotros sacamos alrededor de siete u ocho vecinos con denuncias por abuso, también echamos como a siete que venden drogas, e incluso gente que venía y compraba a otro un terreno”, ejemplificó.
De esta manera, se protege al conjunto de las familias y principalmente a los niños que viven en el lugar.
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