Violó la prohibición de acercamiento y golpeó a su ex

Hace más de siete años que ella sufre ese calvario a pesar de las medidas judiciales.

Hace más de siete años que su ex pareja la golpea y ella lo denuncia, pero no hay orden judicial que logre, por ahora, frenar su conducta agresiva. Una y otra vez, el agresor ha quebrantado la prohibición de contacto y acercamiento hacia la víctima para insultarla, amenazarla y golpearla. Alguna vez ella quiso seguir un tratamiento psicológico, pero no fue tan fácil sustraerse de la espiral de violencia en la que se encuentra inmersa, más aún cuando no tiene ingresos propios y cuida de los hijos que tienen en común, de 9, 5 y 3 años.

El martes pasado, cuando ella iba al colegio de sus chicos para retirarlos, él la interceptó con un auto Voyage último modelo, en inmediaciones de la plaza San Martín. El agresor tenía en su poder guardapolvos y mochilas de sus hijos, y ella se acercó para que se los entregara. Pero cuando la tuvo cerca, le pegó una trompada en la boca.

Volvió a interceptarla en la escuela, donde estacionó el auto y esperó que saliera con los niños. Sin embargo, ella ya se encontraba dentro del establecimiento educativo, segura y a salvo, y desde allí llamaron a la Policía, que se lo llevó del lugar detenido. Permaneció encerrado en un calabozo hasta el viernes.

En el interín, la víctima solicitó custodia policial y la exclusión del hombre de su hogar, ya que ella se encontraba alquilando un departamento con sus niños. El juez de Familia Jorge Benatti ordenó esas medidas de protección, y fue un poco más lejos. En diálogo con LM Cipolletti, contó que le secuestró el Voyage que utilizaba para perseguir y hostigar a la víctima.

El auto se encuentra secuestrado en el depósito de la Comisaría Cuarta y, ayer, el agresor reclamó su restitución sin éxito, ya que el magistrado le dijo que primero debía seguir un tratamiento psicológico en el Ruca Quimei y también en el grupo GIA, por sus problemas con el alcohol. Además, debe presentarse con un abogado.

El magistrado ordenó su exclusión del hogar por 90 días y aumentó los días de arresto. Por estas horas evalúa ampliar la custodia policial para que la mujer esté protegida no sólo en su casa, sino también en otros lugares que frecuenta.

“Es un caso grave porque el señor ya ha demostrado reiteradas veces que no respeta nada. Incumplió varias veces las medidas de protección y ni siquiera el Ruca Quimei ha podido evaluarlo. La próxima vez que incumpla una orden estará cinco días detenido”, expresó el magistrado a LM Cipolletti.

Lamentablemente, hasta ahora el Estado no pudo proveerle un botón antipánico porque donde vive no hay señal de conectividad para que el dispositivo funcione.

Años marcados por la violencia

La primera denuncia que radicó la mujer fue en 2010, pero la causa no llegó lejos y se archivó porque la pareja no fue a la audiencia judicial. En mayo de 2016 volvió a denunciarlo por violencia de género y se tomaron todas las medidas de protección. Pero un mes después, las profesionales del Ruca Quimei informaron que concurrieron una vez al servicio y, luego, no siguieron el tratamiento. En enero de este año la por entonces pareja discutió porque él se quería llevar a sus hijos, y en ese marco, la empujó y la golpeó. Ella se pudo escapar y se fue a la comisaría. Él fue detenido por desobedecer la restricción de acercamiento y la Justicia dispuso una nueva orden de custodia policial para ella. Se le ordenó al agresor que siguiera un tratamiento, pero volvió a amenazarla por mensajes de texto. En febrero la fiscal Rita Lucía inició otro legajo por desobedecer una orden judicial.

90 días deberá estar excluido de su hogar el violento.

Así lo resolvió el juez de Familia Jorge Benatti. Además, el magistrado ordenó secuestrar el auto en el que el hombre perseguía y hostigaba a su ex mujer y le extendió la prisión.

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