El clima en Cipolletti

icon
27° Temp
9% Hum
LMCipolletti

Un reclamo difuso pero sectorial al fin

El supuesto constitucionalismo expresado en los cacerolazos de esta semana, en verdad, es todo lo contrario a lo que insinúa mostrar.

Por ALEJANDRO GOYA VILLAGRÁN (*)

Los primeros inicios de los cacerolazos en 1960 se produjeron como manifestación opositora al gobierno de Salvador Allende debido a la imposición, entre otras medidas, de restricciones a los empresarios, expropiación de tierras y varias medidas de influencia marxista.
En Argentina también se usa como protesta, y este jueves y viernes se produjeron cacerolazos emparentados con aquellos chilenos. Pese a que lo usan los ricos cuando se toma como protesta la imagen de una olla vacía, lo primero que se piensa es en la falta de alimentos. Para ser redundantes: una cacerola vacía tendría que ser una protesta contra el hambre. Uno quiere pensar que la olla vacía la muestra el que no tiene con qué llenarla. Por eso resulta ilógico que suenen en Recoleta o Barrio Norte, que es donde no tienen ningún problema para atiborrarla. Que una señora de Recoleta cacerolee es lo más parecido a una broma si uno pudiera reírse sin indignarse.
Nuestro país tiene sus antecedentes de este tipo de manifestaciones en su momento de mayor tensión social ocurrida en el 2001. En el último trimestre del 2001, la población con problemas de trabajo ascendía a más de un tercio de la población, con 18,3% de desocupación y 16,3% de subocupación.
 
Indicadores
No podemos desvincular estas observaciones de la vida diaria de las políticas sociales implementadas, prácticamente inexistentes en el 2001, ensombrecidas además por una jubilación indigna y congelada de 150 pesos mensuales. Del 55% de cobertura de la población en edad jubilatoria en 1996, se pasó a más del 90% en la actualidad, luego de incluir a 2,5 millones de beneficiarios que no reunían los requisitos formales.
La Asignación Universal por Hijo, impensable en la Convertibilidad, fue fervorosamente reclamada por la sociedad a través de organizaciones como el Frente Nacional contra la Pobreza (Frenapo).
En lo concerniente a lo cambiario y monetario, las diferencias son aun más abismales. A diciembre del 2001, las reservas internacionales llegaban a los 17.900 millones de dólares, y los depósitos del sector privado en dólares más que duplicaban esa cifra, alcanzando los 45.500 millones. Hoy las reservas internacionales logran un valor de 47.300 millones de dólares, y los depósitos en moneda extranjera suman 11.500 millones de dicha moneda.
 Hacia el 2001, la deuda externa se había vuelto una variable incontrolable por la magnitud de los vencimientos, las elevadas tasas de interés en dólares que llegaron a superar el 20% anual y la continua dependencia de los planes de ajuste del FMI. Hoy, la deuda con acreedores privados y organismos internacionales llega a 18,7% del PBI, y no existe ningún condicionamiento del FMI.
Hoy más que nunca observamos que la derecha, los medios y los periodistas de la oposición continúan instalando incertidumbre y embestidas a las políticas de inclusión; sería de gran interés social que se atrevan a exponer lo que piensan: que están contra la renacionalización de YPF, la Asignación Universal, el matrimonio igualitario o la cárcel a los represores.
No es bueno dramatizar ante una manifestación ciudadana, ya que la misma es parte de un estado democrático, pero tampoco hay que descuidar que detrás de las consignas que se vocearon se concentró bastante odio de clase. ¿Qué es si no la descalificación a un gobierno democrático al que llaman dictadura? A las dictaduras se las combate, se las resiste hasta expulsarlas del poder. Por eso el supuesto constitucionalismo expresado en los cacerolazos de esta semana, en verdad, es todo lo contrario a lo que insinúa mostrar. Lo sucedido fue un reclamo difuso pero sectorial al fin.
 
(*) Licenciado en Trabajo Social, presidente del bloque de concejales del Frente para la Victoria de Cipolletti.

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Dejá tu comentario