Toma: "no" a las armas
Los vecinos “ratificamos que no nos vamos a armar. Acordamos crear un grupo para evitar que haya agresiones a la Policía o provocar enfrentamientos, porque hay cerca de 1.000 niños”, aseguró y planteó que “cuando hubo allanamientos fue por temas privados de gente que ya no está en la toma”.
Sin embargo, las versiones sobre la posibilidad de pertrecharse con armas ante un posible desalojo violento continúan. En el primer caso, fueron dadas a conocer por fuentes allegadas a la usurpación y ayer hubo voces que surgieron desde la propia toma. Calderón aseguró que “Si se están armando nosotros los vamos a sacar del barrio”.
La referente de la toma se quejó por la posibilidad de que “allanamientos, cuando sólo hubo problemas personales. Hay 462 familias y eso genera intranquilidad. Hay un clima de tensión, pero no de violencia”.
Ante la posibilidad de resistir violentamente un desalojo, Calderón conminó a los vecinos de la toma a no hacerlo y sostuvo que “ir hacia una batalla campal es una locura”.
Adhesiones
Por otro lado, personas allegadas a la usurpación difundieron comunicados en los que se rechazó la orden de desalojo del juez Civil Alejandro Cabral y Vedia y la política de tierras de la comuna. Los escritos están firmados por organismos de Derechos Humanos, gremiales y centros de estudiantes. “La respuesta represiva al problema de vivienda de este grupo de familias es la peor respuesta, ya que el reclamo de un derecho elemental se responde con violencia", plantearon.
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