Reinciden en la venta clandestina de alcohol pese a recientes allanamientos
El expendio ilegal de bebidas alcohólicas no se detiene en Cipolletti. Se seguirá actuando con severidad para su erradicación.
Inspectores municipales volvieron a aplicar ayer multas por venta ilegal de bebidas alcohólicas a los moradores de dos domicilios particulares que fueron allanados hace poco tiempo, y por similares motivos, por la Justicia penal. Los reincidentes no escarmientan pese a que acumulan sanciones municipales y procesos legales por su ilícita actividad.
Las infracciones recayeron sobre una persona de apellido Vélez, residente en el barrio Luis Piedrabuena, y sobre otra de apellido Enríquez, que vive en calle Castello, en el barrio del Trabajo.
En ambos casos, se trata de reincidentes que suman cada uno alrededor de 12 multas por expender alcohol sin estar habilitados. Los dos han sufrido además, individualmente, 4 allanamientos (uno les tocó este año) por las actuaciones judiciales originadas por su labor ilegal.
La información fue proporcionada por el titular del área de Comercio de la Municipalidad, Roberto Bichara, quien manifestó que su cartera seguirá labrando contra los involucrados las infracciones pertinentes cuántas veces se presente la oportunidad.
Persistencia y confiscaciones
Indicó que en algunos de los allanamientos ya se ha procedido a confiscar todos los implementos que ayudaban al desenvolvimiento de la ilícita actividad pero ha quedado en evidencia que los afectados vuelven a incurrir en sus prácticas, sin importar la magnitud de las sanciones que se les vienen aplicando.
Manifestó que en la ciudad hay una mujer, de apellido Vera y que reside en las 1.200 Viviendas, cuyo hogar también ha sido allanado cuatro veces al menos.
La reiteración de las faltas, en todos los protagonistas, muestra que el negocio del alcohol clandestino sigue floreciente en la ciudad. Lamentablemente, hasta ahora los efectos disuasivos de multas e intervenciones de la Justicia no logran contener a los involucrados.
Bichara manifestó que en el curso del fin de semana los inspectores se dedicaron también a controlar el cumplimiento de las normas de seguridad y otras exigencias en los boliches bailables de Cipolletti. No se observaron violaciones a la legislación pero se continuará con la supervisión de la actividad sectorial.
Recordó que los propietarios de los locales ya han sido informados sobre el vencimiento del permiso de un año que tienen parra trabajar los miembros del personal de admisión y permanencia, más conocidos popularmente como patovicas. Éstos tendrán que volver a contar con el permiso que otorga la comuna para el ejercicio de su labor, para lo que tendrán que pasar nuevamente por estudios psicofísicos.







