La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) también reclama la incorporación de los últimos despedidos, la reducción de la planta política y el cese de pagos escalonados.
La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) inició una protesta en la Municipalidad de Allen con paro de actividades tras rechazar la propuesta de incremento salarial del 1% ofrecida por el Ejecutivo Municipal. La medida de fuerza iniciará este martes y comenzará a afectar el funcionamiento de diversos servicios municipales.
La decisión tuvo lugar luego de una serie de reuniones con autoridades locales y el intendente Marcelo Román, pero que no avanzaron en una propuesta concreta a la demanda de los trabajadores de la seccional de Allen. Desde ATE señalaron que el escenario planteado por el Ejecutivo es “sombrío” y que el porcentaje de incremento ofrecido no contempla la recomposición salarial acorde a la situación económica actual y a la pérdida del poder adquisitivo de los últimos meses.
En ese marco, las asambleas gremiales resolvieron avanzar con el paro y otras acciones pertenecientes al plan de lucha. Entre los principales reclamos, el sindicato exige que el ajuste no recaiga sobre los trabajadores municipales y que la respuesta está en la reducción de la planta política y jefaturas.
Otra exigencia fue el cese de los pagos escalonados, como sucedió con el despido de 29 trabajadores en vísperas de las fiestas. En ese sentido, se reclamó la reincorporación de los últimos empleados despedidos y la entrega de indumentaria de verano.
Los efectos de estas medidas de fuerza se verán reflejados en los diferentes servicios municipales, como la recolección de residuos -un problema persistente en Allen-, el mantenimiento de espacios verdes, tareas administrativas, barrido y el funcionamiento de centros de desarrollo infantil, entre otras dependencias.
Desde ATE adelantaron que las medidas continuarán hasta tanto el Ejecutivo municipal presente una propuesta que dé respuesta a los reclamos planteados.
La Municipalidad de Allen atraviesa cambios profundos en su composición y este martes se realizó la presentación oficial de los nuevos funcionarios que acompañarán en esta nueva etapa al intendente Marcelo Román. Las modificaciones se dieron en el marco de una crisis institucional marcada por las dificultades económicas, paritarias sin avances, despidos de trabajadores y una tensión en aumento con los gremios y vecinos de la localidad.
La presentación oficial llegó este martes con la publicación de la fotografía del renovado gabinete de Román. La estructura quedó con María Contreras como jefa de Gabinete, José Fratini asumió como secretario de Servicios Públicos, Martín Campos será el nuevo Secretario de Gobierno, con la cartera de tránsito bajo su órbita.
Uno de los movimientos más inesperados para la gestión municipal fue la renuncia de Silvina Tronelli, quien se desempeñaba como Jefa de Gabinete y renunció tras llegar de una licencia sin goce de haberes para atender un tema familiar. Según describieron medios locales, Silvina se enteró de la designación de María Contreras a su cargo, a través de las redes sociales.
La composición del nuevo gabinete fue duramente criticada porque ninguno de los funcionarios municipales tiene su domicilio radicado en Allen. Según informó el Diario de Allen, José Fratini, es un ex policía que ya cuenta con trayectoria en el equipo de Román, pero reside en Fernández Oro. El nuevo secretario de Gobierno, Martín Campos tiene su residencia en General Roca y la recientemente anunciada como Jefa de Gabinete, María Contreras está radicada en Cipolletti.
El hecho de que ninguno de los integrantes de la Municipalidad resida en la localidad, provocó duras críticas por parte de los vecinos y trabajadores del gobierno local. Según indicaron, gobernar una ciudad no sólo es administrar desde un escritorio, para dirigirla hay que recorrer sus calles, conocer sus problemáticas y estar en contacto con la realidad de los vecinos.
La designación del nuevo gabinete vuelve a poner en relieve la importancia del conocimiento real del territorio, las problemáticas que afectan a los barrios, los conflictos históricos que conforman el tejido social y las formas de abordaje para encontrar soluciones concretas. Fundamentalmente en el contexto de crisis institucional, política y económica que atraviesa la gestión de Román durante el último año.
La crisis económica se refleja en las paritarias paralizadas del gremio ATE y la falta de respuesta del gobierno municipal. Los trabajadores estatales asistieron a una reunión paritaria el pasado lunes 5 de enero, pero la ausencia del intendente Marcelo Román generó que no se presente ninguna oferta salarial.
Por esta razón, los trabajadores agrupados en ATE presentaron una propuesta que consiste en un incremento salarial del 50% a pagar en seis meses, como forma de recuperación de la pérdida del poder adquisitivo y el contexto económico actual. “No hay ningún tipo de contemplación con este gobierno como ellos no lo tienen hacia los trabajadores municipales”, expresó Viviana Mercado, referente del gremio.
Mercado cuestionó la ausencia de propuestas concretas por parte del Ejecutivo y advirtió que, ante la falta de respuesta favorable en el corto plazo, la asamblea de ATE ya decidió medidas de fuerza como un paro como forma de reclamo para una recomposición salarial justa.