Culparon a un joven por apuñalar ocho veces a otro tras una fiesta de egresados, pero no va preso
El ataque ocurrió en un conocido salón de Cipolletti, donde un empujón desató la violencia. El acusado fue sometido a un tratamiento con pautas de conducta.
La Justicia declaró culpable a un joven que atacó a otro a puñaladas con un cuchillo de cocina y le causó graves heridas luego de una fiesta de egresados realizada en la Finca La Nonnina de Cipolletti. El fallo, conocido recientemente, no lleva a prisión al acusado, quien al igual que la víctima era menor de edad al momento de los hechos, y cumplió los 18 durante el proceso penal.
La resolución surgió de un acuerdo entre las partes que contempló su confesión, el arrepentimiento manifestado y la realización de un tratamiento tutelar con pautas de comportamiento, con intervención y seguimiento de la Defensa de Menores, Fiscalía y la SENAF - Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia-.
Te puede interesar...
El ataque se registró durante la madrugada del 11 de diciembre de 2023 y fue como consecuencia de un incidente que parecía de poca trascendencia: uno de los adolescentes empujó accidentalmente a otro, y éste tras increparlo le dio un cabezazo en la cara.
Más violencia afuera
La agresión desató un tumulto en el que intervinieron amigos de ambos chicos, por lo que el personal de seguridad del lugar los separó y sacó a todos al exterior.
Una vez afuera, la víctima quedó esperando que saliera un amigo que lo había llevado en su camioneta, pero fue abordado nuevamente por el acusado que estaba acompañado por tres personas -entre ellas dos que no habían sido identificadas-, quienes lo volvieron a increpar, acusándolo de haber sido echados del evento por su culpa, por lo que lo agredieron físicamente con golpes de puño.
El menor intentó huir corriendo, pero lo alcanzaron en cercanías de la Ruta Nacional 22, donde tropezó y lo atacaron otra vez a patadas. Cuando cesó la golpiza, el damnificado volvió a correr hacia el barrio Manzanar. Eran ya cerca de las 6.
Pero no terminó ahí la violencia. Logró comunicarse con sus amigos que aún estaban en La Nonnina y a los minutos lo fueron a buscar en una camioneta y un auto. Salieron en dirección al barrio Santa Clara y se cruzaron con el agresor que iba con su novia y el amigo -ambos identificados-, quienes al verlos le arrojaron piedras a la camioneta, dañándole la luneta.
Entonces frenaron y en el parque aledaño a las vías, la víctima con el acusado se trenzaron a golpes. En un momento cayeron al piso, y el amigo le dio una patada en la cabeza a la víctima, provocándole la pérdida del conocimiento.
El cuchillo que le alcanzó la novia
Sin embargo, faltaba lo peor: la novia del agresor extrajo de entre sus ropas un cuchillo tipo tramontina y se lo pasó a su pareja, quien le asestó al otro joven ocho puñaladas, en el tronco, espalda y cuello, poniendo en riesgo su vida.
Los atacantes escaparon del lugar, mientras que el herido fue trasladado en la camioneta particular al hospital local, donde fue intervenido quirúrgicamente. Quedó internado y el 18 del mismo diciembre le dieron el alta.
El acusado de los puntazos fue identificado inmediatamente e imputado por el delito de “tentativa de homicidio”.
En junio del año pasado se realizó una audiencia en la que la fiscal Rocío Guiñazu, tras enumerar la prueba en su contra, propuso declararlo culpable y debatir posteriormente la pena. La propuesta incluía que debía reconocer el hecho, considerado grave, buscar un trabajo u oficio, la prohibición de acercamiento a la víctima ni a nadie de su entorno, una reparación económica (no precisada), no consumir bebidas alcohólicas y someterse al control de las autoridades durante un año.
La fiscal destacó entre los fundamentos de su planteo la edad de todos los intervinientes del hecho y que la víctima aceptaba el acuerdo, y que lo único que pretendía era que el agresor “se haga cargo de los que hizo”. Por su parte, el acusado también dio su aval para que prospere el acuerdo, con lo que quedó asentado que asumía su responsabilidad en el ataque.
La jueza María Florencia Caruso Martín acompañó el requerimiento de las partes y en junio de 2025 declaró culpable al muchacho por los cargos formulados. Además, ordenó realizar audiencias cada tres meses para realizar un control de su seguimiento.
En una de esas audiencias la Defensora de Menores expresó el joven había cumplido con las pautas de comportamiento establecidas. En tanto que un referente de la Senaf que entrevistó al joven (cuando aún era menor) manifestó que había mostrado arrepentimiento y “tomado conciencia” de lo ocurrido. Consideró que había sido “un hecho aislado”.
También se corroboró el iniciado de un tratamiento psicológico e iniciado una prueba laboral en un taller mecánico, aunque no había quedado por falta de experiencia.
De todos modos, tanto la Defensora de Menores como la Fiscal solicitaron que se cumpla el año de tratamiento tutelar que se había fijado, para poder evaluar “la imposición o no de pena”, a lo que sumaron como requerimiento el informe psicológico para consensuar un dictamen.
La magistrada hizo lugar a lo solicitado, aunque adelantó que advertía en el imputado “un buen proceso y una evolución favorable”. El 10 de junio último se llevó a cabo otra audiencia en la que Defensora de Menores manifestó que pediría la absolución de la pena. Destacó la confesión del acusado, que había cumplido la mayoría de edad y obedecido el tratamiento tutelar establecido. Destacó que “cumplió con las pautas que se impusieron, concurrió a todas las audiencias que fue citado, se lo observó arrepentido” y “no tuvo nuevos hechos delictivos”.
Informe psicológico positivo
La fiscalía adhirió al requerimiento de la Defensora de Menores, al coincidir en que la agresión había sido “un hecho aislado” y que el muchacho no tuvo otro inconveniente ni causa penal. Además, contaba con el acompañamiento de su madre, practicaba deportes y el informe psicológico dio resultado “positivo”.
“No hay motivo entonces para imponer pena, demostró interés en ocupar un lugar en la sociedad, reencauzar su vida, no hubo incumplimientos”, expresó el profesional.
La jueza Caruso Martín aceptó el planteo de las partes y tras declararlo responsable penalmente del hecho, resolvió absolverlo de la pena. Destacó que su culpa había quedado acreditada, y que el pedido para absolverlo estaba fundamentado. Destacó que jugaba al fútbol, estaba por rendir la última materia del secundario y además de cumplir trabajos esporádicos participaba en un curso de una empresa petrolera. A eso sumó el informe psicológico que marcó que se arrepintió de lo sucedido lo que “demuestra un buen avance y ayuda mucho a la prevención de delitos”.
Subrayó que “si bien el delito es grave, su conducta posterior y sus cambios han sido muy satisfactorios y es lo que debemos analizar”.
“Estoy en condiciones de afirmar que ha habido un cambio favorable, un cambio consciente y en muchos aspectos de su vida, además de no haber tenido más causas penales, todo lo cual demuestra que siente arrepentimiento por el hecho acaecido”, concluyó Caruso Martín.
El fallo expresa que dos personas que participaron en el incidente no habían sido individualizadas. En cuanto a los otros imputados en el expediente -la novia y el amigo del condenado- fueron beneficiados con una Suspensión de Juicio a Prueba, el procedimiento conocido como probation, que permite concluir la causa a cambio del cumplimiento de pautas de conducta.
Leé más
Crimen del taxista: no aceptaron los cargos contra el acusado y lo dejaron en libertad
Mientras combatían un incendio, les robaron un patrullero con armas: cómo terminó todo
Desbarataron un kiosco narco y un hallazgo inesperado cambió la investigación
-
TAGS
- apuñalar
- condenaron
- Nonnina
- fiesta
- Novia
Noticias relacionadas
Lo más leído













