Polémica por un despido en la Muni

Una contratada fue desvinculada por adulterar un vale, pero asegura que es inocente y critica que el Ejecutivo no haya cumplido los pasos administrativos.

Otra desvinculación laboral genera polémica en el Municipio, por la frágil situación de los empleados contratados y -en este caso- la falta de cumplimiento de los procesos internos de sanción ante irregularidades. Rosana Bares Gutiérrez, de 44 años, trabajó 11 años en la comuna y estaba cerca del piso fijado por el Ejecutivo para el pase a planta. En enero fue desvinculada, pero aún reclama que la reincorporen con denuncias hacia sus superiores.

Aunque el Municipio tenía la potestad de no renovar el vínculo, el caso es llamativo porque en la carta documento que le enviaron notificaba la decisión de “rescindir el contrato celebrado por su exclusiva culpa”, lo que supone un despido con causa. Para ello, el Ejecutivo de seguir una serie de pasos, que comienzan en un sumario y terminan en la junta de disciplina que integran los gremios. La mujer aseguró que nada de eso ocurrió. “Me parece raro que no me llame la Junta de Disciplina si me tengo que defender de algo, sea o no sea culpable. Hasta ahora, eso no ha pasado”, expresó.

La mujer se desempeñaba como secretaria administrativa de una coordinación que dependía de Desarrollo Humano y se desintegró -Prevención Comunitaria-.

Bares Gutiérrez contó que le atribuyen haber adulterado un vale de nafta por una cantidad superior (40 litros) a lo que podía cargar (10 litros) para hacer traslados en su propio vehículo. Sin embargo, aseguró que durante dos años nunca había tenido problemas; y que le atribuyeron esa falta cuando desintegraron el área en la que trabajaba y removieron a quien era su jefa (una trabajadora municipal que está en planta y en pocos años se jubila).

“(Martha) Moreno siempre tuvo roces con nosotras, porque nos consideraba un palo en la rueda. Nunca aceptó que trabajáramos para la gente y no hiciéramos campaña”, denunció Bares. LM Cipolletti intentó contactar a Moreno, pero no hubo respuesta.

Pese a que la mujer insistió en que “le hicieron la cama” para justificar su desafectación, y que los gremios Soyem y Sitramuci se hicieron eco de su situación para pedir una respuesta en la intendencia, extraoficialmente trascendió que había sobrada documentación que respaldaba su desvinculación.

En ese caso, resulta por demás llamativo que el Ejecutivo no haya cumplido con la aplicación de una sanción administrativa siguiendo los pasos habituales.

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