Números de la XIII edición de la Fiesta de la Pera
En el mismo, los productores asumieron las obligaciones de:
* Elegir y contratar los artistas y todo lo relacionado a reinas y postulantes invitadas.
* Hospedaje y traslado;
* Montaje del espectáculo;
* Locución;
* Baños químicos;
* Iluminación y sonido;
* Catering y decoración escenario;
* Vallado del predio;
* Contratación de publicidad con medios,
* Fuegos artificiales e indumentaria para el personal afectado a la organización del evento.
La transferencia municipal ascendió a 736.580 pesos.
Por su parte, la Comuna tuvo a su cargo:
* La iluminación de la superficie del predio y de los stands;
* Contratación del grupo electrógeno; globas; filmación y proyección;
* Organización del estacionamiento;
* Gastos de hospedaje, comidas, traslado y regalos de las reinas;
* Folletería y almanaques;
* Seguros de responsabilidad civil; seguridad de las personas y la asistencia médica permanente.
Esto totalizó 289.764,04 pesos.
Debido al contexto reinante por esos días, se perdió la venta de 74 stands, que tenían un costo de entre 3 mil y 8 mil pesos, ante el temor de la realización o no del evento por el conflicto frutícola. Es de destacar la grandeza de los expositores que sí asistieron, afrontando las pérdidas del día viernes 21, cuando muchos no pudieron ingresar al predio por los cortes en los accesos a la localidad. Esta conjugación de factores no fue por mala voluntad, ni falta de empeño. Sino que mostró con nitidez durante las 4 jornadas el presente de nuestra fruticultura.
La fiesta se hizo. Y con los productores. Con ingreso libre y gratuito para los trabajadores y público en general. De esta manera, Allen demostró, una vez más, que es diferente y que tiene la capacidad de ponerse al hombro eventos de este tipo, que reafirman nuestra identidad.
Hoy, para tranquilidad de todos, mostramos los números. También hacemos explícito el agradecimiento a quienes nos acompañaron. Especialmente al Sindicato de Camioneros, por ofrecer una vez más el predio y poner a disposición su equipo de trabajo. A la comisión de la Cámara de Fruticultores, por organizar el evento. A todos los colaboradores anónimos que se sumaron y a toda la comunidad por hacer de esta fiesta un éxito.







