Las estaciones de servicio cortan la venta con tarjetas de crédito 

La medida regirá desde el primer día de 2018. Es en rechazo a las comisiones y plazos que impone la única empresa que opera los plásticos en el país.

Con el inicio del año que viene dejarán de recibirse las tarjetas de crédito en las estaciones de servicio neuquinas, confirmó Carlos Pinto, secretario de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Neuquén y Río Negro. El empresario detalló el devenir de las negociaciones, que han fracasado hasta ahora, con Prisma Sociedad Anónima, la empresa que controla la mayor parte de las tarjetas de crédito que usan los argentinos.

La amenaza de los expendedores de combustible no es nueva, pero ahora el agua llegó al río y los empresarios dedicados al comercio de naftas y gasoil tomaron la decisión de cortar la atención con crédito. La decisión está basada en el cuestionamiento al nivel de las comisiones que cobran las tarjetas de crédito por cada operación de venta de combustible.

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El plástico para financiar el combustible se hizo carne en un sector de los consumidores, así como de los pequeños y medianos empresarios que dependen de ese insumo para el funcionamiento de sus negocios.

“Está confirmada la decisión en caso de que no haya una respuesta en un intento de diálogo por parte de las tarjetas. Más precisamente de Prisma, que es la empresa dueña de la mayoría de las tarjetas que tiene -yo diría- monopolizado el sistema”, expresó Pinto, ayer, en declaraciones radiales.

El empresario, que además encabeza la Asociación de Comercios, Industrias y Afines de Neuquén, explicó el impacto sobre la renta de los estacioneros de las comisiones que cobran las tarjetas por el servicio. El principal argumento de los expendedores está relacionado con “la desproporción”, aducen, de las comisiones de las tarjetas en función a los porcentajes de ganancias que tienen por la venta de combustibles.

“Nuestras comisiones por las ventas en el combustible están estipuladas por las mismas petroleras, algunos índices son demasiado bajos, con lo cual lo que se paga por comisión a las tarjetas significa entre el 15 y el 20% de la utilidad que tiene el estacionero sobre el combustible. Es una barbaridad cuando se lo pone en esos términos”, esgrimió Pinto.

“O sea, ahí radica el problema”, precisó el empresario. “Es un problema para el negocio en sí de las estaciones de servicio, primero porque se manejan montos demasiado elevados y, por el otro lado, porque se manejan márgenes demasiado acotados”, puso blanco sobre negro el dirigente empresario de los estacioneros del Alto Valle.

Si bien el nivel de las comisiones de las tarjetas respecto de las ganancias de los estacioneros por el expendio es el principal tema de negociación entre los empresarios y Prisma, el problema no se acaba ahí. También está en debate el tiempo que pasa entre la venta y la acreditación de los pagos por parte de las tarjetas.

“Nosotros pagamos el combustible al contado y las tarjetas nos acreditan las ventas a los 28 días de realizada”, puntualizó el empresario que tiene su estación en Centenario. Tanto el nivel de las comisiones como las condiciones financieras de las operaciones dependen de Prisma exclusivamente, advirtió Pinto.

La pelea de los estacioneros con la empresa operadora de las tarjetas de crédito no es nueva. Se ha planteado a través de la federación nacional de cámaras de expendedores. “Ellos hacen oídos sordos a nuestro reclamo, tal es así que son tan poderosos y se sienten tan intocables que por parte del gobierno nacional también existe la preocupación sobre esta gente que tiene monopolizado todo el sistema de tarjetas en la Argentina (ver nota vinculada)”, sostuvo el empresario local.

La incidencia en el volumen total de ventas de las operaciones con tarjetas de crédito es variable según cada estación. En algunos casos, según había descripto el dirigente de cámara en entrevistas anteriores, llega al 70% del total de las ventas.

28 días después de registrada la venta con tarjeta de crédito los estacioneros reciben la acreditación del pago, mientras los combustibles los deben saldar al contado.

Débito se acepta

En el caso de las tarjetas de débito sí serán aceptadas, a pesar de que también hay un debate con las operadoras sobre el impacto de las comisiones en la renta de los estacioneros. La principal diferencia entre las ventas con débito y las que se hacen con tarjetas de crédito es que las primeras son acreditadas en las cuentas de los expendedores a las 48 horas de producida, mientras que las segundas tardan casi un mes en cobrarlas.

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