La falta de porteros llegó hasta la Justicia
La falta de porteros se ha convertido en un problema recurrente y de difícil solución para las escuelas cipoleñas. En algunos casos, como en la Primaria 258, los padres se cansaron de esperar soluciones y decidieron recurrir a la Justicia para que agilice el nombramiento de nuevo personal.
Los papás aseguran que el establecimiento funcionó durante mucho tiempo con un sólo empleado, más allá de que hay muchos más trabajadores designados. Las licencias prolongadas por enfermedad serían el motivo de los faltazos en ese y en otros establecimientos. Ante problemas similares, desde Educación se explicó que al haber profesionales nombrados, es difícil sumar nuevos trabajadores. Sin embargo, como no hay solución para las licencias reiteradas, el problema sólo se agrava. Desde la delegación cipoleña pidieron los nombramientos a Educación en junio, pero hasta ahora no se adoptó una determinación.
Padres de la Escuela 258 aseguraron que el único portero en actividad se lastimó un brazo trabajando, pero siguió concurriendo al establecimiento hasta que ya no pudo postergar más el reposo médico.
Cansados, los padres de los alumnos de la escuela del barrio Rosauer presentaron un recurso de amparo a la Justicia, que inspeccionó el lugar el viernes, cuando no había clases por la ausencia de empleados de maestranza. Se espera que esta semana haya una intimación judicial para que se designe nuevo personal, más allá de la resolución interna de los casos de ausencias injustificadas.
Junto con docentes, los denunciantes se movilizaron hasta el Consejo de Educación, aunque no lograron reunirse con funcionarios locales de la delegación.
Protesta
La mayoría de los estudiantes no concurriría mañana a la escuela, ya que sus padres esperan respuestas definitivas por parte de la Justicia o del Ministerio de Educación y decidieron, en una suerte de piquete, suspender ellos el ciclo lectivo.
Críticas
La Unter denuncia riesgo sanitario
Desde la seccional local del gremio docente, se sumaron al reclamo de los padres de la Escuela 258 y cuestionaron a las autoridades locales del Ministerio de Educación, asegurando que las demoras en la resolución del conflicto por los porteros ponen en riesgo a los maestros y a los estudiantes. “La situación es desesperante, porque la falta de porteros significa la falta de higiene y el riesgo permanente para quienes acuden diariamente a las instituciones, sean alumnos o trabajadores”, aseguraron, y denunciaron que en los últimos dos meses tuvieron que suspender las clases en el Colegio Técnico 30, en los CEM 35 y 5 y en las Primarias 221 y 121, entre otros, por la invasión de roedores. Desde Unter señalan al delegado escolar local Oscar Cifuentes como principal responsable de esta situación. “Todo el tiempo minimiza la situación y no dan ninguna respuesta”, aseguró Andrea López Bianqui, referente de la Unter.
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