Insólito desenlace para un caso de violencia machista

La atacó en la ruta y cayó preso. Ella lo esperó y se fueron de la mano.

Una violenta escena de machismo tuvo lugar frente a las oficinas de la Caminera en la Ruta 22. Un conductor frenó el auto, bajó a la banquina, agredió a su pareja a la vista de todos y quedó detenido tras atacar a los policías que intentaron intervenir. El episodio comenzó de manera sorpresiva y tuvo un desenlace insólito, porque la mujer se quedó esperando en la comisaría hasta que lo largaron.

La Policía comprobó que el hombre manejaba un auto robado y, como si fuera poco, estaba bajo los efectos del alcohol.

Todo comenzó ayer a la madrugada, alrededor de las 5, en la banquina de la Ruta 22. Un conductor que ingresó desde Neuquén bajó hasta la zona de un reconocido boliche, estacionó el auto y descendió a los gritos. Fue hasta la ventanilla del acompañante, donde se encontraba sentada la mujer, y la insultó en reiteradas oportunidades. Golpeó el vidrio y le arrojó dinero y tarjetas de crédito. La extraña escena fue advertida por un agente de policía, quien se encontraba haciendo el control de rutina sobre la ruta. Apenas vio lo que sucedía acudió para calmar al violento, pero recibió golpes y amenazas. Por eso otros efectivos tuvieron que intervenir para lograr reducirlo y trasladarlo hasta la unidad policial, al otro lado de la ruta.

Según explicó a LM Cipolletti el jefe de Seguridad Vial, Miguel Elifonso, el hombre, de 51 años, quedó detenido por desorden en la vía pública, y dieron intervención al Juzgado de Paz por la contravención ya que percibieron aliento etílico y un estado que correspondía con la ingesta de alcohol.

Luego, los uniformados procedieron a controlar la documentación del auto, un Fiat Uno color blanco, y confirmaron que se trataba de un rodado que tenía pedido de secuestro por haber sido robado en la ciudad cordobesa de Capilla del Monte.

Por el combo de irregularidades, el conductor quedó detenido por casi cinco horas en el calabozo de la Policía Caminera, mientras se realizaban los trámites legales correspondientes. Lo llamativo fue que la mujer, de 40 años, lo esperó afuera de la celda todo ese tiempo. Una vez que el hombre recuperó la libertad, se fueron caminando juntos y de la mano. Según trascendió, ambas personas tienen domicilio en la ciudad de Cipolletti.

5 horas la mujer esperó que liberaran al agresor

La mujer se quedó en la Caminera, esperando que la Policía liberase a su pareja, a quien no acusó a pesar de que la agredió en forma verbal e intentó atacarla físicamente.

El hombre quedó involucrado en una causa por encubrimiento tras circular en un auto robado, mientras que la mujer no quiso levantar cargos en su contra por la agresión recibida.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario