“El modelo no premia a las economías regionales”
Gustavo Arroyo
El PRO busca su norte en la provincia y, principalmente, quiere hacer pie en la región valletana con dirigentes y profesionales que se destacan en distintos ámbitos. Uno de los que podrían denominarse “think tank” de la fuerza partidaria en el valle es el economista Juan Pablo Serra, de 40 años, uno de los primeros en anotarse para la carrera electoral de las PASO. Más allá de que tuvo que declinar su candidatura a diputado nacional en favor del barilochense Sergio Wisky, está muy comprometido con el proyecto que encabeza Mauricio Macri y destaca que lo concretado en la ciudad de Buenos Aires “es un modelo altamente replicable” en Río Negro.
De manera muy clara, en una charla mano a mano con LM Cipolletti, hizo un repaso de lo que sucede con la economía nacional y a la vez, de los efectos en el día a día de la provincia. “Con respecto al tema frutícola, tenemos que pensar que es un problema regional pero que está derivado de la situación macroeconómica nacional. La economía es algo que sucede a nivel nacional, la inflación sucede a nivel nacional, los impuestos suceden a nivel nacional, es decir que en nuestra región somos perdedores del modelo económico que se impuso a nivel nacional, que no premia a las economías regionales. Entonces, estamos sintiendo en nuestra región la parte negativa de las políticas que se están aplicando a nivel nacional”, puntualizó el hombre que es profesor de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN).
En cuanto a la actividad petrolera, se encargó de mostrar los contrastes con la producción frutícola e indicó que “es una industria completamente diferente a la fruta. La fruticultura es un modelo productivista donde hay que meter mucho laburo, mucho capital, donde trabajan un montón de actores diferentes y que genera casi automáticamente una distribución de la riqueza. Se la queda en parte el exportador, el que maneja el frío, el transporte, el chacarero, el que labura en la chacra y el galpón, es una industria bastante compleja. El petróleo es completamente diferente, más bien extractiva, donde lo que sale tiene valor en sí mismo y lo que se hace, principalmente por medio del Estado, es hacer una redistribución de eso. Si te fijás el perfil que tienen los países petroleros, es un perfil bastante desigual porque estas industrias extractivas no distribuyen sus beneficios automáticamente. En cambio, en el país que se apuesta a cualquier perfil productivista, normalmente, está mucho mejor distribuida la riqueza”.
Serra aclaró que las actividades frutícola y petrolera pueden “convivir tranquilamente” y que “lo único que necesitamos es una macroeconomía que haga que, tener una chacra, sea un buen negocio. Si tu chacra es un buen negocio, no vas a querer que te pongan una torre de petróleo en tu chacra”.
La política como un servicio público
Entusiasmado por las posibilidades que le brinda el PRO a profesionales y personas que no están ligadas con el ámbito político, Juan Pablo Serra recordó que “Mauricio Macri trajo un montón de gente del ámbito privado, le funcionó muy bien ese salto. Sirvió para que gente de todo el país quisiera sumarse a este proyecto; yo la verdad creo que estoy capacitado, que puedo ser útil, yo levanto la mano y quiero ser parte de esto”.
En la vereda contraria puso a los partidos tradicionales, que “no tenías mucho lugar por más profesional y capacitado que estés. El cambio se dio con Macri y atrajo a mucha gente a la política. En esto veo una gran oportunidad y no hay que olvidarse que la política es un servicio público. Antes pasaba que la gente, con verdadera vocación de servicio, normalmente se iba a una ONG, a algún otro tipo de institución, pero no se metía en la política partidaria y yo creo que es muy necesario, con la posibilidad de que se den resultados muy positivos”.
Lo más leído







