Custodia policial a familia baleada
La familia que fue brutalmente atacada a tiros por un grupo de jóvenes la semana pasada en el barrio Anai Mapu ahora cuenta con una custodia policial las 24 horas del día por temor a ser agredidos una vez más. Las víctimas de la balacera mantienen diversas enemistades en el barrio desde que Alejandro Verdugo fue asesinado, en febrero de 2012.
"Por ahora la situación está calmada y esperamos que siga así", confió una fuente policial. Hace siete días personal policial del Mapu debió acudir a una vivienda que se encuentra sobre 17 de Julio al 1.500, ante un llamado que hizo la propietaria en pedido de ayuda ya que estaban siendo atacados a balazos. La casa es propiedad de la madre del adolescente que el 11 de febrero recibió dos disparos en la cabeza y, producto de las lesiones que sufrió, perdió el ojo derecho y parte de la movilidad de su cuerpo.
La familia es conocida en el sector debido a que parte de sus integrantes conformaban una de las bandas que se formó luego de que Verdugo fuese asesinado. Se trata de los “Petones” y, según aseguró la dueña de la vivienda, quienes aquella madrugada los agredieron fueron los “Justicieros”. Las mujeres que viven ahí ya habían pedido custodia policial debido a que en otras oportunidades habían sido blanco de agresiones, pero recién les fue otorgada esta semana.
La familia aseguró que las personas que balearon su propiedad fueron en realidad a incendiarlos, pero como no pudieron terminaron disparándoles. Afirmaron saber quienes protagonizaron el violento episodio y, pese a que denunciaron la situación ante la Policía y la Justicia, argumentaron "que nadie hace nada". En este hecho intervino el Juzgado de Instrucción 4, a cargo de Santiago Márquez Gauna, y hasta ayer no se había oficializado ninguna diligencia y tampoco había detenidos.
De milagro
La madrugada en la que se produjo ese ataque, los agentes de la Subcomsiaría 81º tuvieron una madrugada agitada ya que apenas iniciaron la jornada debieron intervenir cuando supieron que un menor, de 15 años, había sido baleado en su cabeza cuando caminaba con amigos por calles Valcheta y Naciones Unidas.
El adolescente se recupera satisfactoriamente y ya fue dado de alta.
El hecho no deja de asombrar a los investigadores, ya que las causas de la agresión no dejan de ser un verdadero misterio. Lo curioso es que la víctima, que salvó su vida de milagro tras haber estado internada con el proyectil alojado en su cabeza, no pertenece a ninguno de los grupos antagónicos que suelen protagonizar esta clase de incidentes en el barrio.
"Hemos avanzado en la investigación pero aún no tenemos detenidos. Esperamos tener novedades en los próximos días", aseguraron autoridades policiales.
Lo más leído







