Cipolletti cuenta con 79.097 habitantes
Ayer, sin embargo, se conocieron los datos oficiales del relevamiento. El encargado de hacerlos públicos fue el secretario general de la Gobernación, Francisco González, quien estuvo en la ciudad para participar de un acto de campaña del edil Lucas Pica, quien aspira a convertirse en el próximo intendente cipoleño.
Los casi 80.000 vecinos que determinó el censo se reparten en 38.550 hombres y 40.547 mujeres. La cantidad de viviendas comprobadas han sido 28.820. Comparativamente, en el censo 2001, la cantidad de habitantes era de 73.950, de ellos 36.127 hombres y 37.882 mujeres, y las viviendas sumaban 22.825 unidades. En materia de población, el crecimiento intercensal fue de un magro 6,46 por ciento.
Según la información que proporcionó González, la ciudad de General Roca sigue siendo la más poblada del Alto Valle, con 85.883 personas, de las que 42.083 son hombres y 43.800 mujeres. El número de viviendas que existen en esa localidad es de 31.629. El crecimiento en materia de habitantes de Roca ha sido de 9,81 por ciento, teniendo en cuenta que en 2001 registraba 78.207 personas (38.387 hombres y 39.820 mujeres), siendo entonces sus viviendas 27.046. Aunque el aumento poblacional ha sido algo mayor en Roca, es mínima la distancia real que lo separa de Cipolletti.
A raíz de la desproporción que se ha dado entre las expectativas y cálculos previos de población, por un lado, y las cifras divulgadas ahora, ya surgen interrogantes sobre la realización del censo en la ciudad. En concreto, las preguntas se dirigen hacia la real cobertura que habría tenido y hacia la precisión del trabajo efectuado. Las incógnitas son muchas y similares a las que han surgido en otros lugares de la provincia donde también hubo cierta frustración con los datos conocidos.
Seguramente, las autoridades de la comuna harán las gestiones pertinentes para salir de toda duda y reenfocar su mirada sobre la ciudad.
A favor del crecimiento de Cipolletti, habría que decir que el censo no incluyó en sus guarismos a la población de Balsa Las Perlas, pese a que esta pertenece al ejido municipal, más allá de su lejanía.
Sin embargo, los resultados locales del relevamiento ya empiezan a dejar un sabor casi amargo. Somos menos de los que se esperaban. Y habrá que tenerlo en cuenta.







