Chuqui cede, dice que va a rezar y no lo trasladarán

Es el acusado de matar a doña Mori. Seguirá preso en Cipolletti a pesar de su alta conflictividad.

Tras la presentación de un habeas corpus, Roberto “Chuqui ” Pacheco se transformó en el protagonista de varias audiencias en los tribunales de Urquiza y España y movilizó a funcionarios judiciales y penitenciarios. El ánimo mayoritario es el rechazo pero tendrá una oportunidad más: vuelve al pabellón evangélico con la condición de participar de los oficios religiosos.

En un mes, será llevado a juicio por el crimen de doña Mori en el barrio Santa Clara. Enfrenta una posible condena a perpetuidad y pasar gran parte de su vida tras las rejas. Mientras tanto, se ha ocupado de darles un gran dolor de cabeza a los responsables del Establecimiento Penal 5 de Cipolletti y también a jueces, fiscales y defensores de la Cuarta Circunscripción. Durante la semana pasada, se resolvió sacarlo de una celda de aislamiento y trasladarlo a la enfermería; el cambio fue poco positivo porque Chuqui habría buscado fugarse cortando varias mallas metálicas. De acuerdo con fuentes judiciales, la actitud del preso enojó mucho al director del penal, Emilio Martínez, quien volvió a alojarlo en un buzón, una celda de dimensiones mínimas.

Lejos de amedrentarse, Pacheco envió un mensaje de texto a su defensor denunciando a Martínez y su disposición. Esta situación motivó una nueva audiencia, presidida por el juez Guillermo Baquero Lascano, quien se encargó de escuchar a las partes intervinientes. Ahí se reveló que el interno es rechazado en todos los pabellones: el A; el B, donde fue echado por el pastor; el C, que aloja a personas cercanas a la víctima del crimen en el Santa Clara; y, el D, lugar en el que el año pasado recibió una feroz estocada.

Las alternativas que se barajaron fueron un traslado a General Roca o Viedma aunque hubo una lógica oposición de la defensa debido a que el interno será juzgado en las próximas semanas.

Ante estas idas y venidas, Pacheco fue aleccionado en la audiencia y se buscó un compromiso de su parte para no generar más inconvenientes. El hombre acusado de homicidio aceptó volver al pabellón evangélico y cumplir con consignas como el rezo diario y la prohibición de fumar, explicaron las fuentes.

Apoderarse de los ahorros

El crimen de doña Mori ocurrió el 9 de agosto de 2017 en su domicilio de calle Sargento Cabral. La mujer fue asesinada a golpes y el fin habría sido apoderarse del dinero de sus ahorros. El primero que cayó preso fue el hijo de la víctima, Pedro, de 64 años. Días después, se conoció que Chuqui Pacheco era inquilino y que había desaparecido tras el hecho. Finalmente, fue atrapado en Neuquén capital.

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