Ayuda fiscal a los galpones y aportes para productores
El gobernador Alberto Wererilneck anunció ayer un paquete de medidas para mitigar la crisis que atraviesa el sector frutícola, la peor de todas en su historia. Por primera vez, los beneficios impositivos procuran dar oxígeno a la industria, tan deprimida como los demás eslabones de la cadena productiva. Además, el Gobierno destinará aportes por más de $110.000.000 al sector frutícola.
“A nadie escapa la situación de crisis que está viviendo la principal economía de la provincia, que planteamos y pronosticamos en enero”, sostuvo Weretilneck, al anunciar los aportes, en la Secretaría de Fruticultura, en Allen.
El titular del Ejecutivo concurrió a la sede de Producción cuando estaba prevista la presencia de chacareros que iban a exigir respuestas a la crítica situación que atraviesan.
Como primera medida, el mandatario decidió extender el beneficio que favorece a los productores de peras y manzanas respecto a la exención del pago de Ingresos Brutos a las industrias de empaque, frigoríficos y jugueras, a partir de mayo y hasta octubre. Luego impulsarán la financiación de ese período.
Weretilneck incluyó la postergación de medidas judiciales llevadas adelante por la Agencia de Recaudación Tributaria. Y aseguró que cesarán las retenciones automáticas de los bancos a las industrias frutícolas. También se adelantará el pago del Ente Compensador de Granizo: el aporte de $54 millones a los productores comenzará en mayo próximo.
De esta manera, el gobierno provincial también les extendió la mano a las industrias, cuando habitualmente focalizaba su atención en la demanda del sector primario, integrado por los productores de la región valletana.
Se supone que los beneficios otorgados provocarán un “efecto dominó” positivo sobre productores y trabajadores, por cuanto el dinero que las industrias no tendrán que desembolsar en concepto de obligaciones impositivas podrá ser destinado a saldar parte de las deudas.
Comercialización
Todos están inmersos en una profunda crisis que llaman “tormenta perfecta” porque no se salva nadie, ni empresarios, ni productores ni trabajadores, a tal punto que para esta temporada de cosecha muchas plantaciones exhibieron la fruta en el árbol como jamás se vio en la región del Alto Valle.
Según informó el mandatario provincial, el embarque de fruta a la fecha resulta un 31% menor respecto al mismo período del año pasado, situación que devino en menores ingresos para la provincia, empresas, productores y trabajadores.
Asimismo, afirmó que Río Negro está asistiendo a “la peor temporada de exportación de jugo de los últimos 17 años”, y que si a ello se suma el cierre de la frontera agrícola con Brasil -aún sin fecha cierta de reapertura- y el impacto del granizo de los meses de octubre, enero y febrero, “el panorama resulta realmente dramático”.
En ese escenario, las cámaras de productores de Cipolletti, Allen y Fernández Oro se preparan para una asamblea que tendrá lugar hoy a las 15 (ver aparte).
“La única manera de salir de esta crisis es trabajando todos juntos, coordinadamente. Si queremos salvar la fruticultura, tenemos que tener más diálogo en un buen ámbito, donde todos nos entendamos”, concluyó Weretilneck en conferencia de prensa.
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