Urcera se quedó con las ganas
La bronca y la desilusión dominaron al cipoleño Manuel Urcera en los 200 kilómetros en Buenos Aires donde ni siquiera llegó a subirse al Fiat Línea, que abandonó en manos de Valdeno Brito por un problema de presión en el aceite.
El número 9 había hecho la pole el sábado en manos del rionegrino y la estrategia de su equipo fue que el invitado sea el encargado de largar.
Con piso seco pero con amenaza cierta de lluvia, todos los autos calzaron neumáticos lisos para esperar la luz verde, aunque a sólo tres vueltas del inicio, el agua los obligó a pisar los boxes.
Antes, el brasileño ya había mostrado sus credenciales ante Guillermo Ortelli, el invitado de Agustín Canapino que finalmente se guardó al nuevo Chevrolet Cruze y corrió nuevamente a la versión anterior.
El Fiat Línea perdió en la acelerada de la recta principal ante el multicampeón de TC, pero en la curva siguiente volvió a quedar en lo más alto.
Con un par de toques en las pasadas, las chispas que se veían debajo del Fiat Línea daban muestra de la velocidad a la que iba cuando apenas se cumplían los primeros metros de las 60 vueltas previstas.
Obligados a cambiar de gomas, la punta se convirtió en una verdadera quimera durante varias vueltas, pero ya nada volvió a ser lo mismo para el equipo Fiat y todas sus expectativas.
“Fue una carrera en la que pasó absolutamente de todo. Me tocó ganar con mi gran ídolo, que es Ortelli, y agradezco a todo mi equipo que lo permitió”.Agustín Canapino. Equipo Chevrolet, ganador de los 200 kilómetros.
"La evolución de Manu es tremenda. Venimos desde el 2015 en Oberá donde no entró entre los 20 y acá hizo la pole”.Alberto Scarazzini. Director deportivo de Fiat sobre Urcera en Buenos Aires.
Recambio de piloto
El intercambio de corredores todos los equipos lo implementaron con la presencia del auto de seguridad, que entre la vuelta 23 y la 25 frenó el ritmo de competencia debido a un par de trompos provocados por el diluvio que acompañó al mediodía en la ciudad de Buenos Aires.
A esa altura de los acontecimientos, Urcera ya estaba libre en su motorhome, porque el Línea identificado con el número 9 no aguantó y un problema en la presión del aceite marcó los límites, sin permitirle mostrarse ante la multitud en el circuito Oscar y Juan Gálvez.
Al margen de todos los problemas en el box de la marca italiana, el Cruze de la punta ya había pasado a manos de Canapino que con tranquilidad se dedicó a ver por el retrovisor a todos los demás y dejar que corra al tiempo, ya que por las interrupciones pronunciadas redujo la distancia final.
El podio se completó con el Toyota Corolla de Matías Rossi que había largado Gabriel Ponce de León (ganadores el año pasado en La Pampa) y al Renault Fluence que Christian Ledesma condujo en compañía de Mauro Giallombardo.
-
TAGS
- automovilismo







